Con el fin de que la salud se traslade a los hogares, surge la salud ubicua que detona la computación del mismo nombre y pretende que los cuidados en esta área tengan la capacidad de salir fuera de las instituciones tradicionales hospitalarias y de salud, es decir, hacerlos omnipresentes, afirmó la doctora María de la Concepción Pérez de Celis Herrero, investigadora de la Facultad de Ciencias de la Computación de la BUAP.
«Se pretende que a través de las tecnologías exista una red que permita detectar un problema y el paciente pueda tener acceso a servicios médicos, de esta manera la salud se traslada a los hogares».
La académica indicó que el cómputo ubicuo tiene la finalidad de ofrecer a los usuarios una manera natural de interactuar con la información, mediante la integración en su entorno de servicios de cómputo, por ejemplo celulares y casas inteligentes.
Señaló que no se puede pensar exclusivamente que los usuarios de los sistemas de salud computarizados, deben tener experiencia con la tecnología, ya que el panorama actual apunta a los usuarios mayores con un conocimiento básico en el tema.
Las oportunidades en salud ubicua son para los profesionales de la salud, puesto que sus diagnósticos y tratamientos pueden fundamentarse, no solamente en exámenes ocasionales, sino que pueden tener acceso a datos registrados durante periodos largos, gracias a la ayuda de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC).
Por si fuera poco, los pacientes toman un papel activo en su salud personal, tanto en la prevención de la enfermedad como en el seguimiento de su tratamiento.
Pérez de Celis Herrero comentó que a partir de esto surgen tres líneas de investigación: en sistemas de monitoreo ubicuo, continuo y viable; prevención como elemento clave para mantener una buena calidad de vida, así como diseño centrado en el usuario y metodologías de evaluación de los sistemas de salud ubicua.
Un ejemplo concreto de cómo utilizar las TIC para cambiar el comportamiento de las personas en cuanto a aspectos de salud, es el proyecto Mexrisc, una plataforma informática que pretende contribuir a la prevención de la diabetes.
Este es parte de la investigación de la académica, quien desarrolló un observatorio de salud metabólica con instrumentos online como la escala Findrisk para la identificación de riesgo de padecer diabetes, al igual que un programa piloto de cambio de vida y monitoreo móvil de pacientes.
«Lo primero y más importante es hacer llegar a la población, mediante el uso de las TIC, que existe una forma rápida, sencilla y gratuita de calcular el riesgo de padecer diabetes», puntualizó.










