En la capital poblana, un grupo de titulares de PROSPERA Programa de Inclusión Social, representa el más claro ejemplo de que los esfuerzos emprendidos por el Gobierno de la República rinden sus primeros frutos al lograr promover la participación activa de sus beneficiarias con miras a un futuro prometedor que les permita mejorar su calidad de vida.
Una humilde vivienda ubicada en la localidad de San Sebastián de Aparicio, al norte de la ciudad de Puebla, se ha convertido en el espacio donde 25 mujeres adquieren nuevas habilidades para la preparación de gelatina artística, con la idea de mejorar su situación económica y, de ser posible, reunir los requisitos para aplicar en alguna de las convocatorias de Inclusión Productiva que se abrirán en 2015 gracias a la evolución que ha tenido PROSPERA.
A partir de un curso de capacitación que la beneficiaria Antonia Sáenz Aguirre recibió como parte de las acciones de la Cruzada Nacional contra el Hambre, hoy comparte con su madre, su hermana y compañeras del Programa los conocimientos adquiridos para la elaboración y diseño de gelatina artesanal.
“Somos 25 titulares las que estamos formando el proyecto de gelatina artística, y nosotras, además de dedicarnos a nuestros hijos, queremos ser productivas, no nada más esperar a que el Gobierno nos dé un apoyo, sino también aprovechar las nuevas opciones que hoy existen para que podamos mejorar nuestra situación y salir adelante”, comenta Doña Antonia mientras elabora una gelatina en forma de flor sin más herramientas que una jeringa y una cuchara desechable.
Para estas madres de familia, utilizar una parte de los recursos que reciben del Programa y dirigirlos a un esquema productivo que les permita vender su producto en la escuela de sus hijos, en algún comercio o en el mercado, representa una verdadera oportunidad de contribuir a que sus familias tengan mayores ingresos y una mejor calidad de vida.
“A partir de que me integré a este grupo, he aprendido a diseñar gelatinas en forma de flor de nochebuena, a preparar la gelarrosca o el choco-flan. Es un proyecto que estamos iniciando y aunque a veces no tenemos más recursos para elaborar una mayor cantidad, pues hacemos todas las que se pueden. Yo creo que con poquito se empieza y lograremos mucho a futuro”, afirmó Leticia Sáenz Aguirre.
Por otra parte, Francisca Milagro Gómez, anotó que el hacer gelatinas artesanales “abre la posibilidad de que salgamos adelante, de no estar estancadas; el sueldo de nuestros esposos realmente no alcanza para lo que se necesita en casa y este proyecto no solo nos enseña nuevas cosas, también nos permite ser un apoyo para el hogar”.
La beneficiaria María Trinidad Pérez Atlatenco, señaló que desde hace tres meses se incorporó al grupo, “tengo tres niños y a veces no alcanzaba el dinero, pero entonces nos invitaron al taller y a mí me llama mucho la atención, porque yo antes hacía las gelatinas, pero nada más la de mosaico y quise aprender a hacer éstas; de hecho, yo ya tengo pedidos, apenas entregué cinco grandes y varias chiquitas”.
Tras escuchar a sus compañeras beneficiarias, Doña Antonia subrayó: “Hoy tenemos nuevas opciones, ya se los he dicho. No tenemos que esperar y quedarnos de brazos cruzados, sino que podemos ver más allá de lo que tenemos aquí. Hoy PROSPERA nos está dando la oportunidad de poner en el mercado nuestras cosas y ayudarnos, y pues yo creo, veo y siento que esto en un futuro muy productivo”.
El trabajo coordinado en equipo y la actitud positiva de estas titulares beneficiarias, se suma al que ya distingue a muchas de las mujeres de PROSPERA, quienes demuestran su capacidad para salir adelante y Mover a México.





