En México, menos del 15 por ciento de la producción editorial de las universidades públicas se hace de forma interinstitucional, esto pese a sus múltiples ventajas como el aumento en los canales de distribución y la generación de temas de interés común, afirmó Édgar García Valencia, director editorial de la Universidad Veracruzana (UV) durante su visita a la Máxima Casa de Estudios de Puebla con motivo del foro académico «La generación, aplicación y difusión del conocimiento, estandartes de la BUAP».
Explicó que el poco interés en la coedición de libros académicos se debe principalmente a que los sistemas jurídicos de las universidades en muchas ocasiones imposibilitan la coedición entre instituciones. A este foro académico también asistieron directores editoriales de otras universidades del país para hablar sobre la producción bibliográfica de las Instituciones de Educación Superior en México.
Estuvieron presentes Javier Martínez Ramírez, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); Edgardo López Martínez, de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y la representante de casa, Ana María Huerta Jaramillo, directora de Fomento Editorial de la BUAP.
En sus intervenciones profundizaron en el abanico actual de los procesos de producción editorial, tanto en la creación de contenidos, como en los canales de distribución. Al respecto, López Martínez, de la UdeG, comentó que el editar cualquier material bibliográfico representa una serie de gastos que condicionan la tarea de publicar una obra académica. Destacó que la coedición de libros es una buena opción para hacer frente a este tipo de obstáculos.
Y es que si una casa no cuenta con los recursos económicos suficientes para la producción editorial que se propone, al conseguir una aportación de otra institución, ésta, además de permitirle cumplir con su objetivo, conseguirá provocar el interés interinstitucional en temas específicos y fijar un canal de distribución natural, es decir, la circulación de los libros coeditados en ambas universidades.
Sin embargo, precisó, esta tarea se ve obstaculizada por el sistema jurídico de las universidades públicas pues las implicaciones legales en muchas ocasiones no están a la altura de los requerimientos de edición que ahora se necesitan; «muchas veces terminamos el proyecto antes y los convenios, los tratos y todas las condiciones legales suelen atorar estos proyectos. Es una preocupación de las instituciones de nuestro tamaño pues sí detienen estos procesos», explicó López Martínez.
Por su parte, Huerta Jaramillo, directora de Fomento Editorial de la BUAP, enlistó algunos criterios comerciales que en muchas ocasiones son impuestos a los autores y editores de cualquier tipo de publicaciones como el alto tiraje, la diversidad del consejo editorial evaluador, el prestigio de las casas editoras y otros factores que en muchas ocasiones determinan la producción de libros académicos en el país y lo alejan de su sentido original.
El foro académico «La generación, aplicación y difusión del conocimiento, estandartes de la BUAP», también sirvió para la presentación de los Libros del Plan de Desarrollo Institucional (PDI), publicaciones que contienen las ideas, las reflexiones y los conocimientos recabados durante los Foros Consultivos realizados para promover el intercambio abierto de ideas entre la comunidad universitaria y así conformar el principal instrumento de planeación, programación y seguimiento de la BUAP: el PDI.








