Demócratas y republicanos comparten el poder en los Estados Unidos desde hace muchos años, y aunque existe posibilidad de que participen otros partidos, la verdad es que son esos los que dominan y gobiernan al imperio.
El Partido Demócrata y el Republicano son como el PRI y el PAN en México, el PRI viene siendo como el más demócrata y el PAN como más conservador, pero al final son lo mismo, los dos son simpatizantes y defensores del modelo neoliberal.
El sistema político norteamericano está conformado por dos partidos políticos, en cada elección los dos se disputan el poder, en las campañas electorales los dos utilizan la guerra sucia para desprestigiar al contrario, la campaña de Donald Trump e Hillary Clinton no ha sido la excepción se han dado con todo para ganar el apoyo de los ciudadanos.
El 8 de noviembre habrá un ganador de la elección en el país más poderoso de la Tierra, será un hombre o una mujer, si gana Hillary será la primera mujer en ganar la presidencia de los Estados Unidos.
Lo que queremos comentar un poco es ver los efectos en México si la elección la gana el magnate Donald Trump, sobre todo lo que podría suceder con el tema de los migrantes.
Ha sido una larga historia la de los migrantes mexicanos en Estados Unidos, este tema viene desde hace más de 75 años. En la Segunda Guerra Mundial creció el número de migrantes mexicanos, el vecino país estaba en guerra y necesitaba mano de obra mexicana sobre todo para la producción de alimentos.
A partir de entonces el flujo migratorio fue creciendo hasta sumar decenas de millones de mexicanos los que cruzaron la frontera en busca de trabajo. Se calcula que en Estados Unidos hay por lo menos 35 millones de mexicanos, la cifra sigue creciendo pues todos los días miles de trabajadores intentan cruzar la frontera pese a la intensa vigilancia, el desempleo en México y los bajos salarios es lo que lleva al crecimiento de la expulsión de mexicanos al vecino país.
La remesas de los mexicanos en Estados Unidos supera los 24 mil millones de dólares anuales, parece que es la primera o la segunda fuente de divisas de México, de ese dinero viven muchos millones de mexicanos, si durante un mes parara el envío de remesas, la consecuencias serían enormes, la economía mexicana está casi dolarizada y dependiente de la economía norteamericana.
Si la elección la gana Donald Trump entonces se viene una situación compleja para México pues como se sabe, el magnate viene con una política dura en materia de migrantes, no quiere a los trabajadores mexicanos y se propone construir una muralla casi impenetrable, con todos los adelantos científicos, y lo peor, pagada por México y construida por mexicanos.
No se descarta que de ganar la elección el señor Trump va a recurrir a la deportación de millones de trabajadores mexicanos, es decir, en lugar de que haya una política para regularizar la situación de los indocumentados, los van a regresar a México.
Una deportación masiva de trabajadores mexicanos generaría serios problemas en México, sería un golpe tan fuerte que dañaría la economía nacional, no sólo ya no se recibirían remesas, sino que habría que dar empleo a muchos millones de repatriados, los efectos serían catastróficos, habría más inseguridad, más violencia.
Cuando este comentario se publique ya se sabrá el resultado de la elección en Estados Unidos, por lo que si el señor Donald Trump fue el ganador pues ya se sabrá el riesgo que representa para México, sobre todo para los millones de mexicanos que están en suelo estadounidense.
Ahora que si la que gana es Hillary Clinton pues no es que vaya a regularizar de inmediato la situación de los migrantes, pero por lo menos ella no habla de construir un muro, parece que su política es menos drástica, los demócratas son como más suaves y lo republicanos más duros.
Ya sabemos que hacia el exterior Estados Unidos sea gobernado por republicanos o demócratas, mantiene su hegemonía mundial y manda sus ejércitos y maquinaria de guerra a donde ve que sus intereses están en peligro, veamos por ejemplo lo que está haciendo en Siria.
Sin embargo, lo que en México nos interesa es que en materia de migrantes no se dé una política contra los trabajadores mexicanos porque dañaría mucho a la economía nacional, ya de por sí afectada por las políticas que aplica el modelo neoliberal.
El señor Trump es de línea dura, es un republicano que quiere lograr lo imposible: sacar de su país a toda persona que no tenga documentos que avalen su presencia o estadía en Estados Unidos, imposible porque los flujos migratorios continuarán, y un día no muy lejano el imperio será gobernado por un mexicano o latinoamericano, eso será cuando la población mayoritaria en ese país sea de origen latino.







