Más claro ni el agua (pero no la de Valsequillo)
El proceso interno en el Partido Revolucionario Institucional para elegir candidato al gobierno del estado va muy avanzado. El Comité Ejecutivo Nacional ya mide las cosas, realiza encuestas, sondeos, escucha propuestas de los sectores para tomar una supuesta decisión de candidatura.
Al menos eso se cree que debe hacer la dirigencia nacional del PRI, escuchar los militantes, lo que opinan, lo que dicen, lo que piden, para que con base en ello, determine quién va a ser el candidato o candidata al gobierno del estado para la elección del primer domingo de junio próximo.
Sin embargo, el estilo del PRI no ha cambiado, siguen las mismas tácticas, procedimientos, las decisiones siguen siendo cupulares, las siguen tomando los jefes, los líderes nacionales, y en este caso como el PRI gobierna otra vez el país, pues quien manda en el partido es el Presidente de la República, es el jefe máximo.
Así las cosas se cree que en Puebla y en los demás estados en los que habrá elección, las decisiones se tomen arriba y no se tome en cuenta, como siempre, a las bases, a la militancia, las que se sujetarán a lo que les ordenen y apoyar al candidato que les impongan, aunque no sea el mejor.
En Puebla el PRI tiene bien definidos a tres aspirantes al gobierno del estado: El ex diputado federal Enrique Doger Guerrero, la Senadora Blanca Alcalá Ruiz y el delegado de SAGARPA, Francisco Alberto Jiménez Merino. No hay más, de esas tres personas saldrá el candidato o candidata. Hay otros aspirantes pero los que más se mencionan son esos.
Si la dirigencia nacional del PRI es congruente con lo que dice tiene que hacer lo que los militantes le piden o proponen, así de sencillo, pero por lo visto no lo hará como es costumbre.
Desde hace varias semanas se inició un movimiento interno en el que los diferentes sectores del PRI, y aun sectores ajenos o independientes, se han pronunciado porque el Ing. Alberto Jiménez Merino sea el candidato al gobierno del estado por considerar que representa la mejor opción del partido, tomando en cuenta su trayectoria y experiencia, sus aportaciones, el conocimiento del estado, etc.
Esos pronunciamientos han venido de menos más, se han intensificado, los diferentes sectores han dicho que el delegado de SAGARPA, el ex rector de la Universidad Autónoma de Chapingo, es el indicado, la mejor opción, la mejor carta que tiene el PRI para recuperar el gobierno del estado.
El más reciente pronunciamiento a favor del Ing. Alberto Jiménez Merino fue de los sindicatos federales, antes lo han hecho organizaciones campesinas, obreras y populares, dirigencias de sistema producto, colegios de profesionistas, etc.
Los pronunciamientos han sido tanto de sectores rurales como urbanos, sobre todo de la capital del estado, con lo que queda claro que al delegado de SAGARPA no sólo tiene su fuerza en el sector rural sino también en el urbano, en los dos sectores es ampliamente conocido.
Es cierto que como ingeniero agrónomo que es, Jiménez Merino tiene muchas propuestas y acciones a favor del campo, sector fundamental en Puebla, el país y el mundo, pues ahí se producen los alimentos que se demanda una población en constante crecimiento.
Sin embargo, esto no quiere decir que desconozca la las necesidades de los centros urbanos, las conoce y muy bien, no hay que olvidar que ha sido diputado federal en dos ocasiones, ahí tuvo oportunidad de hacer propuestas globales, iniciativas que benefician a todos.
A estas alturas y a unos días que la dirigencia nacional del PRI emita la convocatoria para elegir candidato, ya existe una plena claridad sobre lo que piden los sectores del partido, incluso grupos que son independientes pero que se suman, seguramente en los próximos días se seguirán dando las manifestaciones de apoyo a favor del ex rector de la UACH y delegado de la SAGARPA.
Hay que dejar claro que se trata de manifestaciones naturales, nadie ha ido a la fuerza, sino con sus propios medios y en libertad total, la muestra de apoyo son espontáneas, naturales, la militancia, los sectores, las organizaciones, dicen, proponen, piden.
Eso es lo que el Comité Ejecutivo Nacional del PRI debe de tomar cuenta, si es congruente con lo que dice y pregona, debe escuchar a sus bases, debe hacer a un lado la imposición o el famoso “dedazo”, si quiere recuperar la gubernatura de Puebla que le haga caso a los que le piden los militantes y simpatizantes, si ellos llegan a equivocarse, ni modo, en las verdaderas democracias se gana y se pierde, pero que el CEN diga escuchamos y respetamos a las bases.
Los pronunciamientos a favor del Ing. Alberto Jiménez Merino son claros, evidentes, que alguien armó todo esto, no lo sabemos, pero eso es lo que se ve, se ve mucha gente pronunciándose políticamente, es muy difícil que toda es gente se preste a un manejo. Así es que así están las cosas, los militantes han tomado una decisión, al menos así se observa.
Si allá arriba negocian o no la gubernatura es otra cosa, si toman otras decisiones, si nombran un candidato o candidata a modo para perder, pues allá ellos, los sectores, todo parece indicar, han tomado una decisión.





