El ejército mexicano sufrió mil 38 agresiones por parte del crimen organizado de diciembre de 2012 al 21 de febrero de este año.
Según la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en esos ataques 66 soldados perdieron la vida y 330 resultaron heridos.
Tamaulipas, al noreste de aquí, fue el estado donde los militares mexicanos recibieron la mayoría de las agresiones armadas, con un total de 596.
En ese territorio murieron 17 uniformados.
La Sedena da cuenta del derribo de un helicóptero en Jalisco el 1 de mayo de 2015, en el que siete militares y dos policías federales perdieron la vida.
Destaca además el ataque en Reynosa, Tamaulipas, el 3 de agosto de 2013, ocasión en la que perecieron cinco soldados y otros 10 resultaron heridos.







