Miles de personas miraron el firmamento en la Noche de las Estrellas 2014

0
93

MILES DE PERSONAS 2Música, arte, ciencia y conocimiento, pero sobre todo, millones de estrellas en el firmamento, fue lo que reunió a miles de personas en Ciudad Universitaria de la BUAP. Ahí, niños, jóvenes, adultos, hombres y mujeres de todas las edades, se dieron cita para ser testigos y partícipes de la Noche de las Estrellas 2014, la fiesta más grande de divulgación científica que con el pretexto de la astronomía busca incentivar en todos el gusto por el conocimiento científico y el amor por las ciencias con sólo mirar el cielo.

En representación del Rector Alfonso Esparza Ortiz, José Eduardo Espinosa Rosales, director de Divulgación Científica de la Vicerrectoría de Investigación y Estudios de Posgrado de la BUAP, dio la bienvenida a todos los asistentes a la Noche de las Estrellas: miles de poblanos y poblanas con interés en conocer lo que habita más allá de la atmósfera, ver a través de sus ojos, y con la ayuda de uno de los 250 telescopios destinados para tal fin, al Cinturón de Orión, alguna nebulosa, o para conocer, tal y como dijo uno de los más pequeños, a algún amigo marciano.
Reconoció el esfuerzo de todas las instituciones involucradas en la organización de esta actividad, así como el empeño de los cientos de voluntarios que con su dedicación, experiencia y amor por compartir conocimientos científicos, hicieron posible más de 20 conferencias, alrededor de 80 talleres y muchas otras actividades de promoción de la ciencia, las artes y la cultura que conforman esta aventura que se realiza año con año.
«La astronomía, las estrellas y los planetas, son sólo el pretexto para incentivar la formación de nuevos investigadores que contribuyan con el desarrollo científico», agregó Espinosa Rosales al explicar las razones por las que un gran número de voluntarios: estudiantes, investigadores, profesores, divulgadores y científicos de varias instituciones se unieron a esta aventura anual. «La astronomía fue el pretexto, el amor por la ciencia, la misión», recalcó.
En las diversas áreas que sirvieron para albergar todas las actividades programadas: las explanadas de las facultades de Ciencias de la Electrónica y Ciencias Físico Matemáticas, del Instituto de Física, la explanada de Rectoría, el Jardín Botánico Universitario y la Biblioteca Central, pasillos, entre otras áreas de C.U., paseaban inquietos los visitantes, quienes acompañados también de música y un ambiente festivo, no dejaban de preguntar ni mucho menos dejar de manifestar su interés en alguno de los datos que los cientos de voluntarios amablemente compartían.
En los rostros de los visitantes -de los que se acercaron a la ciencia, a una concepción relativamente distinta del mundo que abre un abanico inmenso de posibilidades para comprenderlo- se reflejaba emoción y asombro. No obstante, los gestos de los propios divulgadores, que insinuaban gran emoción, no cesaban de contagiar esa alegría tan característica de aquellos hacedores de conocimiento que tienen la clara misión de compartirlos.
«Cuando vemos una nebulosa, o una estrella, con ayuda de un telescopio, vemos un objeto a millones y millones de kilómetros de distancia, eso es algo que incluso para los científicos no deja de ser fascinante», pregonaba uno de los voluntarios al estar a cargo de uno de los talleres.
Así, hacia las 11 de la noche culminaba la jornada de divulgación científica más importante del año: la Noche de las Estrellas, dedicada este 2014 al Año Internacional de la Cristalografía que conmemora no sólo el centenario de la difracción de rayos X -que permitió el estudio detallado del material cristalino-, sino también el aniversario número 400 de la observación de Johannes Kepler, en 1611, de la forma simétrica de los cristales de hielo, hecho que inició el estudio más amplio del papel de la simetría en la materia.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí