13 DE FEBRERO: MIÉRCOLES DE CENIZA, INICIA LA CUARESMA
El miércoles con el que iniciamos la Cuaresma se ha llamado «de ceniza», ya que en este día los católicos reciben o se imponen la ceniza, recordando que esta vida temporal, con sus gozos y sufrimientos terminará, y que después de ella Dios nos invita a la alegría eterna del Cielo, que es posible gracias a que Jesús ha dado su vida por nosotros.
Toca a cada uno arrepentirse de sus pecados y creer en el Evangelio, siguiendo a Cristo por el camino del amor a Dios y al prójimo. La ceniza es un gesto de penitencia que se usaba desde el Antiguo testamento (cfr. Jb 42,6), inspirándose en Gn 2, 7: «Dios formó al hombre con polvo de la tierra».
En los primeros siglos del cristianismo la usaban los «penitentes». Pero a partir del siglo X fue común para toda la comunidad. Las fórmulas de imposición de la ceniza se inspiran en la Escritura: Gn, 3,19 y Mc 1,15.
La ceniza procede de los ramos bendecidos el Domingo de la Pasión del Señor del año anterior, siguiendo una costumbre del siglo XII.









