Naciones Unidas.-Refugio seguro, alimentos, agua y asistencia médica constituyen necesidades imperiosas de muchos nepalíes afectados por el terremoto que la víspera devastó el Valle de Katmandu, advirtió hoy Naciones Unidas.
Según la secretaria general adjunta y encargada de los asuntos humanitarios en la ONU, Valerie Amos, casas y edificios colapsaron y varias regiones están en ruinas como resultado del sismo de magnitud 7,8 en la escala de Richter, al cual se le atribuyen de manera parcial y conservadora más de dos mil 500 muertos y casi seis mil heridos.
La información es incompleta, y lamentablemente es muy probable que las cifras aumenten en la medida en que avanzan las labores de búsqueda y de rescate, subrayó en un comunicado.
Amos reiteró la víspera la solidaridad y el respaldo de la organización, cuyo secretario general, Ban Ki-moon, emitió sus condolencias ayer, al igual que gran cantidad de líderes mundiales.
De acuerdo con la diplomática, urge la asistencia a los seres humanos afectados, y el tiempo es un factor clave a considerar. Las acciones del gobierno de Nepal y las comunidades locales han sido decisivas para salvar vidas, dijo la funcionaria, quien destacó además el apoyo de China, Pakistán, la India y otros países.
Hay mucha ayuda en camino, desde Estados Unidos, Singapur, Europa y otras partes del planeta, precisó.
Amos señaló que equipos de la ONU distribuyen alimentos y suministros médicos en el terreno, y próximamente se entregarán tiendas de campaña para decenas de miles de desplazados, obligados por dos noches seguidas a dormir al aire libre.
Medios de prensa reportan protestas por las carencias derivadas del terremoto en el empobrecido país sin costas del sur de Asia.










