El presupuesto al campo no alcanza
Si al campo poblano le destinan 400 millones de pesos en promedio en este año, la cantidad no representa ni el uno por ciento del presupuesto estatal que rebasa los 63 mil millones de pesos. Es algo preocupante que al sector más importante le destinen el menor presupuesto.
Esto de los presupuestos es un tema vital, se supone que si el gobierno dispone digamos de cien millones de pesos para atender a un municipio o un estado, debe distribuirlos de acuerdo a las necesidades, debe haber prioridades, equilibrios.
Una sociedad y todo ser vivo requieren antes que nada oxígeno, alimentos y agua, elementos fundamentales para la vida. Esa sociedad requiere educación y salud, necesita empleos lo mejor pagados posible, vivienda, transporte y comunicaciones. También necesita un medio ambiente favorable, áreas verdes, campos deportivos y cultura.
Las acciones de gobierno tienen que orientarse a estas acciones, es su función, es lo que una sociedad necesita para vivir. En esas actividades debe aplicar el presupuesto de manera equitativa.
Es cierto que el sector educativo se lleva la mayor parte del presupuesto por el número de escuelas y maestros en el estado, el gobierno del estado tiene que pagar los sueldos de muchos miles de maestros y personal administrativo, sus aguinaldos también. Aun cuando el estado cubre esta parte, por el proceso de privatización de la educación los padres de familia deben de cubrir el mantenimiento de escuelas, exámenes, inscripciones, ceremonias cívicas, etc., mediante las famosas cuotas.
De lo que queda del presupuesto una vez que se paga a los maestros, el gobierno debe de cubrir los demás sectores. Esa probable que el sector educativo se lleve hasta el 35 por ciento del presupuesto, quedaría el 65 por ciento para los demás sectores. Un parte proporcional debe de destinarse al campo y otra a la salud por ser sectores primordiales, otra parte será para vivienda, empleo, comunicaciones, transporte, ecología, deporte y cultura. Por supuesto, una parte de ese presupuesto va para seguridad, vigilancia, lamentablemente la inseguridad es generada por el desempleo y los miserables salarios que se pagan.
Si se atienden las necesidades en ese orden el presupuesto al sector primario, al campo, debería ser de por lo menos del 7 o el 8 por ciento del total, es decir en lugar de los 400 millones de pesos actuales unos 5 mil millones de pesos en este año, a lo que se sumarían los recursos federales y hasta municipales, la bolsa sería muy buena.
Si el campo poblano no es tan productivo es por eso, no tiene suficientes recursos para producir, no hay financiamiento público ni privado, y para complicar más las cosas, los productos del campo son acaparados por intermediarios, los que pagan por ejemplo a 2.50 pesos el kilo de maíz para venderlo al doble o triple.
El campo poblano y del país requiere de un gobierno aliado, de un gobierno que lo apoye, lo financie, lo subsidie, lo proteja de los coyotes e intermediarios, lo ayude a transformar y comercializar sus productos, lo ayude a que sus hijos vayan a la escuelas superiores y se incorporen al desarrollo rural.
El campo poblano necesita de por lo menos diez veces más del presupuesto actual, para que sumado con el federal, se pueda construir infraestructura como presas, represas, bordos, para retener el agua, maquinaria para mover la tierra, insumos, tractores de gran tamaño, centros de acopio, procesadoras, escuelas especializadas en carreras agropecuarias , forestales y acuícolas, en fin, todo lo que en el campo se necesita para generar producción y mejoramiento de los niveles de vida de la población rural, para lograr el arraigo de las familias rurales.
Eso es lo que se necesita en el campo poblano y nacional, eso se necesita con urgencia para alcanzar autosuficiencia alimentaria, evitar la huida de mano de obra campesina a los centros urbanos y al extranjero. Es lo que se necesita para cuidar los recursos naturales, el suelo agrícola y las especies vegetales y animales. En el campo está todo, los alimentos, el agua, las fuentes de vida, hay que invertirle para conservarlo.
Si le siguen invirtiendo a los centros urbanos, al cemento, estimulando el automóvil, el campo quedará vacío en los próximos años porque todos o la mayor parte de la población habrá emigrado.
Antes que otra cosa la población primero respira, come y necesita agua, entonces hay que invertirle y cuidar el campo, no hay de otra, si hacemos lo contrario se caminará en sentido contrario al indicado.




