Vienen ya las campañas políticas, las mentiras, las promesas, lo mismo de siempre
De hecho el proceso electoral 2015 está en marcha con todo lo que implica: comentarios, declaraciones, destapes, pre registros y hasta campañas adelantadas. En unos meses más iniciarán las clásicas campañas, derroche de recursos en los medios de comunicación, con lo que vendrán las mentiras, las promesas, lo mismo de siempre.
México es el país de las eternas elecciones, el país pierde mucho tiempo y dinero organizado elecciones, se dice que se vive un proceso democrático y que es mediante las elecciones como la sociedad libremente elige a sus gobernantes para continuar con el progreso en la libertad.
Sin embargo, el país enfrenta cada vez más dificultades, entre más crece la población crecen los problemas de todo tipo: de inseguridad, económicos, desempleo, ambientales, de salud, educación, políticos, etc., los procesos electorales no le son útiles al país, los partidos políticos no inciden en la solución de los problemas nacionales.
Se acepta que una democracia plena, avanzada, con un modelo económico de vanguardia, se podrá avanzar no sólo en la modernización del país, el bienestar de la sociedad, sino en el cuidado de los recursos de la nación.
La democracia aún no llega al país, lo que se hace son intentos de democracia, pero ahí se queda, no avanza, se queda en la corrupción, en la disputa del poder, en el control de los partidos políticos por poderosos grupos, en las mentiras y cinismo de los candidatos.
Por ejemplo pasaron muchos años primero para que en México a la mujer se le reconociera el derecho de participar en la vida política, después se pasaron muchos años más para que se diera la equidad de género, el 50-50 en candidaturas.
Así se avanza en México en materia democracia y justicia, a paso lento, primero se atienden los intereses de los grupos que detentan el poder para después ver lo que se cede a la población, a las mujeres, a los jóvenes, a los niños, a los jóvenes, los indígenas, campesinos, discapacitados, etc.
Hoy, en pleno siglo XXI, en el plena era de la modernas comunicaciones, la democracia está detenida, no avanza, la controlan los grupos fuertes, ellos no quieren ceder el poder, ellos no quieren cambiar, ellos sigue empeñados en mantener el modelo económico que les ha dejado grandes ganancias, por eso no quieren ceder más, no están dispuestos a entregar posiciones clave, sólo entregan las que no les representan riesgo, ellos quieren una democracia a su modo.
Por eso en cada elección se repite lo mismo, se siguen las mismas estrategias, son los mismos hombres (porque a las mujeres las siguen marginando en todo) los candidatos, son los hermanos, los hijos, los primos, los parientes, los amigos, los compadres, los que se registran para las candidaturas, todo queda en familia.
Los ciudadanos todavía les aplauden, va en montón a los mítines, aplauden los discursos, aceptan las gorras, las playeras, los desayunos populares, todos pagados con recursos públicos, los ciudadanos aún creen que tal o cual candidato es bueno y que le va a transformar sus vidas y la de sus hijos.
Los candidatos van por lo suyo, si logran la meta de llegar a los congresos van a aprovecharlo al máximo en beneficio personal, comprarán propiedades, bienes, acumularán riqueza, el pueblo que los eligió no les interesa, sólo hay que ver cómo viven los diputados y ex diputados.
Vamos por ejemplo que ha pasado desde el 2000 en México, han pasado muchas campañas electorales, el poder federal se ha renovado en tres ocasiones, los gobiernos estatales en tres ocasiones, y los municipales en cinco, lo mismo ha sucedido en los congresos locales y federales.
En este lapso de casi quince años la llamada democracia sólo ha servido a los grupos de poder, no al país, no a las grandes mayorías, las que están sumidas en la pobreza, el desempleo, la inseguridad. La llamada democracia no ha funcionado.
Lo que viene en materia política es más de lo mismo, a las mismas campañas, los mismos candidatos, los mismos discursos, el mismo derroche de recursos, las mismas promesas, no hay nada nuevo bajo el sol, nada, absolutamente nada.
En México la democracia aún está lejos de ser una verdadera democracia, mientras los intereses de los fuertes grupos predominen nada cambiará.




