Iniciamos hoy nuestras labores del 2022, esperando que a todos nuestros lectores les vaya bien este año, que tengan sobre todo salud y bienestar y que logren superar los problemas que se presenten con éxito.
En el terreno político, para que a México le vaya bien, se requiere que a los tres Partidos más importantes del país les vaya bien: Morena, PRI y PAN, a los otros también, pero esos ya tienen su camino trazado: buscarán un Partido grande al que servir como aliado y ya estuvo. El PRD es de esos.
Son Partidos dependientes, excepción del Partido Movimiento Ciudadano que en las últimas elecciones se fue solo y tuvo importantes aunque pocos triunfos.
MORENA, ES EL PARTIDO PODEROSO DE HOY. Es el Partido mayoritario, que controla ya la Presidencia de la República y el Poder Legislativo, pero no por eso es un Partido fuerte y bien organizado.
Es la corriente ideológica que prevalece en el medio político local y nacional, de combate a la corrupción, del exterminio de la aberrante desigualdad social que ha prevalecido en el país desde la época colonial y la que se propone acabar también con la impunidad y los privilegios, pero que a pesar de todo eso, carece de unidad interna bien cimentada, de una estructura partidista que le permita tener una buena organización y unidad y disciplina interna.
Tiene un líder nacional, el presidente Andrés Manuel López Obrador, que sencillamente es el que aunque no quiera o no deba ser, lleva sobre sus hombros todo el peso de la responsabilidad del cambio que el país necesita. Hay veces que su Partido parece más un estorbo que una verdadera ayuda.
Esto puede cambiar si hay buena voluntad de los dirigentes nacionales y estatales del Partido. Ojalá y lo entiendan y hagan un esfuerzo para que MORENA llegue a ser en poco tiempo, el Partido mayoritario que el país requiere con urgencia.
LOS DOS PARTIDOS HISTORICOS DE ESTE PAIS, el Partido liberal, hoy convertido en Partido Revolucionario Institucional y el Partido conservador, hoy Partido Acción Nacional, necesitan refundarse sin abdicar de sus principios, pero con diferente organización, con un distinto enfoque de sus políticas, económicas y sociales y con una militancia interesada en su propia formación política, que permita el surgimiento de líderes capaces, sensibles a los reclamos sociales y a la solución de los problemas de nuestro tiempo: ya no más un presidente totalitario y absoluto, dueño del país, actuando como presidente imperial; ya no presidentes panistas que fuera del poder critiquen todo lo que hacen sus adversarios y ya en el poder, traten de imitarlos, mal, muy mal, en todo lo que hacían.
El país requiere Partidos políticos realistas. Que asuman la nueva realidad que se vive en México y en el mundo, Partidos modernos, bien organizados, con escuelas de cuadros para capacitar a su gente en todos y cada uno de los Estados de la República, Partidos que estén formados por políticos profesionales y bien entrenados.
Deben ser políticos que dejen atrás, como cosa de un vergonzoso pasado, muestra de la incapacidad y mediocridad en la que se han desenvuelto
Debe terminarse con esa política de “guerra sucia” importada por el PAN en la campaña de Vicente Fox y que desgraciadamente prendió en las atrasadas y mediocres pandillas políticas mexicanas y ha descompuesto el ambiente, degradando una actividad noble, que debe seguir siéndolo, pues es una actividad de servicio para el bien de la comunidad, para la buena marcha de las naciones.
Los priistas deben entender, que si no se recomponen internamente, si no se disciplinan y dejan atrás sus pleitos internos producto de las ambiciones personales o grupales de poder. Seguirán debilitándose.
El PRI FUE EL CREADOR DEL México moderno; fue el iniciador en nuestro país de la política social para beneficiar a los grupos marginados, a los obreros, a los campesinos, a las clases medias populares.
Los priistas deben seguir siendo los mejor capacitados para manejar las administraciones públicas en sus niveles municipal, estatal y nacional, pero con la sensibilidad social que demostraron en los años treinta, cuarenta y cincuenta. Deben prepararse para ello, igual que los morenistas. Los políticos en general, deben superarse a sí mismos. Ojalá y que este 2022 se el año que los Partidos mexicanos tan decaídos y mal organizados, aprovechen para superarse y llegar a las elecciones del 2024, fuertes, con militantes bien capacitados y con cuadros dispuestos a asumir la realidad para bien de todos.







