FERNANDO JAVIER INCHAUSTEGUI CALDERON
finchaustegui@gmail.com
Pobreza infantil: Otra deuda social
- El 53.8% de la población de 0 a 17 años en México vive en pobreza moderada o extrema
- Un 22.4 % es vulnerable por carencias sociales, 7.5 % es vulnerable por ingreso
- Del 2006 a la fecha se han reportado 27 mil 605 casos de niños robados
Según el documento “Pobreza y derechos sociales de niñas, niños y adolescentes en México 2014”, del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) y el Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas (Unicef); uno de uno de cada dos niños y adolescentes en el país es pobre.
En el estudio se afirma que la pobreza en la infancia tiene características específicas, que requieren “atención y reducción con un sentido de urgencia”. El riesgo que existe es la probabilidad de que la pobreza en los niños se vuelva permanente. Es decir, que se reproduzca en la siguiente generación. Asimismo, se subraya que las consecuencias negativas de la pobreza infantil pueden ocasionar daños irreversibles, lo que compromete el desarrollo presente y futuros de las niñas, niños y adolescentes que viven esa situación.
Si bien en nuestro país existe un marco jurídico amplio en el tema de los derechos de los niños, las carencias son demasiadas; a temprana edad millones de infantes y adolescentes mexicanos se enfrentan además de la pobreza, otros escenarios fatales como: el maltrato infantil, los niveles de mortalidad que siguen siendo preocupantes, los derechos de los (otros niños) los inmigrantes centroamericanos que son parte de la población en tránsito en el territorio nacional.
Por otra parte y en referencia al diseño de políticas públicas que vayan acorde a las leyes de protección a la infancia, solamente encontramos dos programas de apoyo para este sector:
Programa de Educación Básica para Niños y Niñas de Familias Jornaleras Agrícolas Migrantes. El programa atiende a niñas y niños de familias jornaleras agrícolas migrantes, a través de la coordinación de esfuerzos interinstitucionales. Las acciones del programa buscan establecer en los centros educativos ubicados en las comunidades de origen y en los campamentos agrícolas de destino, las condiciones para brindar atención educativa a esta población.
Programa de estancias infantiles para apoyar a madres trabajadoras. Niños y niñas beneficiarios. Tiene como objetivo, apoyar la inserción y la permanencia de las madres en el mercado laboral, con el fin de que se eleve el nivel de ingresos de los hogares y por consecuente, su bienestar y el de su familia. También se apoya a padres que sean los únicos responsables de sus hijas o hijos. El apoyo consiste en cubrir una parte de la cuota de la estancia infantil para sus hijas o hijos de entre un año de edad y menos de cuatro. En caso de menores con alguna discapacidad, la ayuda se extiende hasta los seis años. El Programa también destina recursos para aumentar y fortalecer la oferta de estancias infantiles, apoyando económicamente a las ya existentes para realizar las adecuaciones necesarias en sus instalaciones, con el fin de cumplir con los criterios de calidad que exige el Programa y apoyando con recursos a personas o grupos de estas que busquen abrir una estancia.
Tres décadas sin disminuir la pobreza dejan muy en claro que las políticas sociales para abatir la pobreza y las estrategias de desarrollo, basadas en el crecimiento urbano, no son las soluciones para prever un mejor futuro en nuestro país. Cuando las cifras arrojan que más de la mitad de tu población infantil y joven, es decir tu futuro como nación, se encuentran en situaciones vulnerables de pobreza y marginación, cualquier otro discurso sale sobrando.
El fracaso ha sido tal, que si la curva de la pobreza no mejora para esta población estamos en graves riesgos de continuar acumulando centros de pobreza generacionales, donde la pobreza se centra en la persona de la tercera edad, pero también afecta a la población infantil, adolescente y juvenil, lo que nos podría dejar en un escenario de pobreza tal que tendría efectos para varias generaciones futuras.
Si nos vamos a un escenario regional, nuestro país forma parte de los tres países en Latinoamérica que no avanzaron en reducción de pobreza, donde se retrocedió en 3%. Nos encontramos dentro del reto de la Agenda 2030 donde su principal objetivo se centra en erradicar la pobreza en todas sus modalidades; si continuamos con políticas sociales asistenciales y con una estrategia de fortalecer la inversión en la infraestructura y dejando atrás el desarrollo humano, los resultados seguirán siendo los mismos que hasta la fecha.
Recordemos que lo importante no es lo bonito que se ve un puente, sino quienes viven debajo de él. Por ello es fundamental realizar una evaluación seria de estoy y realizar una reingeniería en este sentido. Ya que no es incrementando programas sociales como se van a modificar las cifras de pobreza; los hechos lo demuestran; en el último año los programas sociales se incrementaron de a la fecha existen 5 mil 920 a 6 mil 751 y los resultados no han mejorado, al contrario no hemos avanzado o hemos retrocedido.




