Washington.-La ley de Defensa de Estados Unidos enfrenta fuertes retos, incluso la amenaza de veto del presidente Barack Obama, estiman hoy medios políticos y de prensa.
El diario digital The Hill, especializado en temas del Congreso, señala que para convertirse en ley la iniciativa debe ir a una conferencia entre Senado y Cámara baja para alcanzar un texto común.
Entre los asuntos candentes se encuentra la prisión que mantiene Estados Unidos en Guantánamo, en el sureste de Cuba, en contra de la voluntad de las autoridades de ese país, y que Obama se propuso cerrar.
La versión del proyecto del Senado prevé un camino para cerrar el centro si el Congreso lo acepta, lo que coloca esa iniciativa frente a su contraparte de la Cámara, que no incluye esa opción, sino que mantendría las restricciones a la transferencia de prisioneros.
Según The Hill el proyecto de la Cámara también añade requisitos de certificación adicionales, prohíbe que los detenidos sean transferidos a «zonas de combate» y el bloqueo de cualquier envío de prisioneros a Estados Unidos, incluso para fines médicos.
Al respecto, el senador James Inhofe (R-Oklahoma) expresó su esperanza de poder eliminar el lenguaje del Senado durante la conferencia de la ley de defensa entre la Cámara y el Senado.
Otro asuntos escabrosos son la reforma a la política de adquisición de armas y servicios del Pentágono, el pago a las tropas y de vivienda, donde la Cámara rechaza recortes propuestos por el Pentágono para asistencia de vivienda militar y que aumentaría la paga de las tropas en un 2,3 por ciento.
La iniciativa del Senado incluye sólo un aumento salarial del 1,3 por ciento, y ha sido objeto de críticas de la administración por restringir estipendios de vivienda cuando ambos cónyuges están en el ejército.








