El Viacrucis del Migrante, integrado por el sacerdote Alejandro Solilande y más de 200 migrantes centroamericanos, pretende sostener reuniones hoy en la capital mexicana con la autónoma Comisión Nacional de Derechos Humanos, diputados y senadores.
Al llegar al Distrito Federal prevén mostrar su inconformidad con el programa oficial Frontera Sur, que se implantó el 7 de julio de 2014 en el municipio de Playas de Catazajá, en el estado mexicano de Chiapas.
Uno de sus objetivos es «Proteger y salvaguardar los Derechos Humanos de los migrantes que ingresan y transitan por México», pero activistas por los derechos humanos, como el padre Solilande, ven contradicciones con la revisión en las fronteras, detenciones y supervisión de albergues.
También exigirán se respete el Programa Especial de Migración, avalado y firmado por el presidente Enrique Peña Nieto en 2013.
El Viacrucis inició el pasado miércoles en Ixtepec, Oaxaca, y el primer día avanzó 15 kilómetros a pie, pero funcionarios de migración y efectivos de la Policía Federal bloquearon el paso a la salida de El Espinal y sus integrantes se refugiaron en una iglesia de la localidad.





