La descomposición social y política, ¿provocada?
LO QUE HA OCURRIDO EN LOS ULTIMOS días en el país, no es normal, pese a los grandes problemas que confrontamos, nos dice un buen amigo. Más bien parece que hay fuerzas interesadas en hundirnos, en provocar una hecatombe social en México.
Una masacre en la que mueren 22 jóvenes, en los límites de Michoacán con Guerrero y que se atribuye al Ejército; el asesinato en Jalisco, de un diputado federal priista; la muerte en Guerrero, de seis personas, entre ellos varios estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, en Iguala, distante de la escuela de la que proceden los estudiantes asesinados, unos 200 kilómetros; el asesinato en Puebla de una regidora en un pequeño municipio del interior; el asesinato en Guerrero, del secretario general del comité estatal del PAN; el problema surgido en el Instituto Politécnico Nacional, después de años de que esa institución permanecía en calma; este asunto está provocando amenazas de la CNTE, que agrupa a los maestros disidentes; la contaminación de arroyos, ríos y barrancas en varios estados del país, por las empresas mineras que en esas regiones operan; el renacimiento de la violencia en Chihuahua, que la semana pasada tuvo 22 muertos en dos días y la desaparición de 58 jóvenes normalistas de Ayotzinapa, a raíz de los hechos de Iguala; el ataque policiaco a un transporte de jóvenes futbolistas de Chilpancingo, provocando el despeñadero del autobús y la muerte del chofer y de uno de los futbolistas.
Son demasiadas coincidencias.
El problema de la violencia en Michoacán, no cede; también continúa en Morelos, Tamaulipas y en otras partes del país.
¿Qué es lo que está pasando?
Nuestro amigo nos dice que los países donde intervienen las grandes potencias, son llevados a una situación parecida a la nuestra. Se provoca el desorden, la insolidaridad, la desconfianza entre la población civil, la inseguridad. Así se hizo en Yugoslavia después de la muerte de Tito, el hombre fuerte que logró la unidad de ese país de los Balcanes, Así se hizo en Siria que vive los horrores de una guerra civil, así se hizo en Irak, así se está haciendo en varios países árabes y así se pretende hacer en Venezuela.
LOS HECHOS OCURRIDOS EN COSA DE dos semanas, no pueden ser casuales.
Claro, hay un clima de descontento entre la población por diversas razones prevaleciendo la difícil situación económica y esto puede ser fácilmente aprovechado por quienes quieran meter al país en graves conflictos.
No puede atribuirse lo que está pasando a los partidos políticos, porque todos ellos, incluyendo al PRI que ha sido el más fuerte y el mejor organizado, pese a sus graves problemas internos, están pasando por una grave crisis de identidad, de falta de organización y que sufren el debilitamiento de sus estructuras.
No, son otras fuerzas las que están interviniendo, dice nuestro comentarista, que es necesario identificar y denunciar.
CIENTO DIEZ JOVENES SE PRESENTARON muy temprano a la sede del Instituto de Capacitación Política del PRI, ICADEP, en la colonia San José Buenavista, para presentar su examen de admisión, a fin de ingresar al curso que el Revolucionario Institucional, impartirá a los jóvenes que deseen hacer carrera política en dicho partido. Solo serán aceptados cincuenta en esta primera etapa.
Llegaron jóvenes de diversas regiones del estado y todos demuestran entusiasmo por participar en política, pero con la preparación adecuada.
Estuvo para atenderlos, José Luis Zeus Moreno, director del Icadep en Puebla y llegó poco después el director nacional del Instituto, el poblano Guillermo Deloya Cobián, quien se ha mostrado muy interesado en lograr la capacitación de nuevos cuadros del priismo.
Y A PROPÓSITO DE PRI, EL SUBSECRETARIO de SEDESOL, Juan Carlos Lastiri Quirós, estuvo todo el fin de semana en Puebla, realizando labores de acercamiento con la población, entregando apoyos de la Secretaría de Desarrollo Social, de la que es funcionario y escuchando los problemas que le fueron planteados.
El viernes estuvo en Tehuacán, donde hubo una impresionante concentración y en Ajalpan; el sábado visitó San Martín Texmelucan, Santa Rita Tlahuapan y Huejotzingo, donde comió.
Fue acompañado de diputados locales y federales, así como de varios delegados de dependencias federales en Puebla.









