Las vueltas que da la vida
EN LOS AÑOS OCHENTA, DESPUES DE QUE el Presidente José López Portillo nacionalizó la banca, los organismos empresariales del país, de filiación derechista, decidieron enfrentar al gobierno de la república, del que siempre habían sido aliados, por la vía electoral para disputarle el poder.
Tenían el poder económico y por eso los gobiernos priistas tenían muchas consideraciones para los organismos patronales como la Coparmex, la Canaco y el Consejo Coordinador Empresarial, entre otros, pero la nacionalización de la banca, los despertó de un sueño, los políticos podían tomar decisiones que perjudicaran los intereses de quienes eran dueños del dinero, por lo tanto, ellos también debían tener el poder político.
Abandonaron las filas priistas y se dispusieron a formar un partido político. En sus inicios, conformaron dos organizaciones: el DHIAC, (Desarrollo Humano Integral, A.C.) y la Acifem, (Asociación Cívica Femenina) dos organismos de extrema derecha, que durante su fundación, en una asamblea efectuada en el cine Puebla de esta capital, dijeron que el DHIAC pretendía conformar una sociedad dirigida por empresarios, “porque los empresarios son gente organizada que sabe administrar” y con el apoyo de las clases medias, que “tienen mucho que aportar a la sociedad en puestos administrativos” y en tercer lugar el pueblo, compuesto por trabajadores urbanos y campesinos, de cuya organización de encargarían los cuadros de clase media.
Así de sencillo y así de fácil. Como en la Edad Media.
La asamblea de la conformación de estos organismos en Puebla, estuvo repleta de padres de familia de colegios particulares, muy especialmente de tipo confesional.
Fue un 24 de febrero, Día de la Bandera Nacional, por lo que se rindió un homenaje al “gran libertador de México, don Agustín de Iturbide” a quien se atribuyó la paternidad de la Enseña Patria y de la libertad nacional. Don Vicente Guerrero, simplemente fue borrado de la historia. Ni siquiera fue mencionado en el acto.
Así las cosas, con dichos organismos el empresariado nacional, inició las gestiones para conformar un partido político que respondiera a su idea de país.
En estos movimientos de la derecha empresarial en busca del poder político, tuvieron mucho que ver dos poblanos: el ingeniero Eduardo García Suárez, ya fallecido, el licenciado Alfredo Sandoval, empresario que fue dirigente nacional del DHIAC y el también licenciado en administración, Manuel Rodríguez Concha.
Los empresarios poblanos y sus cuadros de profesionales, estaban dolidos por la pérdida del control que ejercían en la Universidad Autónoma de Puebla, a raíz del Movimiento de Reforma Universitaria de 1961.
Los poblanos que encabezaron la rebelión de los empresarios contra el PRI y los gobiernos surgidos de ese partido a raíz de que López Portillo nacionalizó la banca, habían sido líderes “fuas” o de la derecha, en el movimiento universitario al que hacemos referencia.
Doña Ana Teresa Aranda, fue la primera dirigente en Puebla de la Acifem, organismo conformado por mujeres en la lucha contra el comunismo y el liberalismo juarista.
LA ADHESION DE LOS EMPRESARIOS y sus organismos políticos al Partido Acción Nacional, vino a consecuencia de que vieron muy difícil que el gobierno priista autorizara un nuevo partido encabezado por ellos.
Se dice en uno de los libros más recientes sobre “La derecha mexicana. Historia y desafíos” de Hugo Vargas, publicado este año, que fue García Suárez, ex presidente de la Concanaco, el que introdujo a la ultraderecha en los organismos empresariales y que el empresario poblano participó en las pláticas que hubo en Baja California, en un yate propiedad de Manuel J. Clouthier, con José Angel Conchello y Luis H. Alvarez, para tomar al PAN como el partido de los empresarios.
Hubo resistencias pero al final, la entrega fue total. Los empresarios ultraderechistas se adueñaron del partido fundado por Manuel Gómez Morín en 1939, al finalizar los años 80.
Hubo muchas diferencias entre los panistas tradicionales y doctrinarios y los recién llegados a quienes se llamaba “neopanistas”.
Al final, y como consecuencia de la designación del ex dirigente de la COPARMEX , Manuel J. Clouthier, como candidato a la Presidencia de la República, al margen de lo establecido en los estatutos panistas, vino un rompimiento interno.
Ese rompimiento, dio lugar a la salida de personajes muy conocidos del panismo como José González Torres, ex candidato presidencial y ex dirigente nacional del PAN; Bernardo Bátiz, ex secretario general del comité nacional de su partido y ex diputado federal, Jesús González Schmal, con más de 20 años de militancia; Luis Calderón Vega, uno de los fundadores del partido e historiador del mismo, padre de Felipe Calderón, que llegó a la Presidencia de la República y muchos más, tanto figuras nacionales como del panismo en los estados.
Aquí en Puebla quedaron fuera: Alejandro Cañedo Benitez, Teodoro Ortega, Rosalía Ramírez, Jesús Bravo Cid de León y muchos más, que habían sido diputados federales y que fueron obligados a salir por los llamados neopanistas.
BUENO, PUES POR LAS VUELTAS QUE DA la vida, los que en los finales de la década de los ochenta eran neopanistas, ahora son los doctrinarios que se oponen a los neopanistas del 2015 y luchan porque la dirigencia nacional de su partido, quede en manos de “auténticos” militantes del tradicional partido representante de la derecha nacional.
Doña Ana Teresa Aranda Orozco, que fue dirigente estatal del PAN, candidata a la presidencia municipal, diputada federal y secretaria de estado, pues estuvo al frente durante el gobierno de Vicente Fox, de la Secretaría de Desarrollo Social, cargo que ahora ocupa Rosario Robles, forma parte del equipo del senador panista Javier Corral, que encabeza la planilla para disputarle al diputado Ricardo Anaya, la dirigencia nacional del PAN, que se decidirá próximamente.
Doña Ana Tere, como le llaman sus seguidores, fue de los neopanistas pro empresariales y ahora defiende la tradición ideológica del panismo, es decir, está del lado de los tradicionales y doctrinarios yunquistas, contra el neopanismo representado por Pablo Emilio Madero y Ricardo Anaya.
Como balde de agua fría, cayó entre los ciudadanos poblanos, la noticia de la detención, por el Ejército, el director de la Policía Estatal, por encubrir el robo de combustible, a través de tomas clandestinas, a Pemex.
¿Pues en manos de quien estamos? Es la pregunta que muchos se hacen.
Es urgente que el gobierno estatal tome medidas para investigar a los mandos policiacos en todos los niveles. Eso daría tranquilidad a los ciudadanos que ahora se muestran inquietos.
Más de hora hizo un amigo nuestro en su recorrido de Angelópolis al centro, y nos dijo que no supo el motivo del embotellamiento que ahí había.
Se trató de una manifestación de protesta del Movimiento Antorchista, porque no se han terminado catorce obras que tiene prometidas.
El recorrido fue de La Vista, al zócalo.








