La Decena Trágica cobró movimiento la noche del miércoles 13 de febrero con la proyección de la cinta Memorias de un mexicano, que reúne imágenes del archivo de Salvador Toscano, editadas desde 1942 por su hija Carmen Toscano, y con la que dio inicio al ciclo cinematográfico de las actividades organizadas por la Biblioteca de México José Vasconcelos para conmemorar los agitados acontecimientos históricos que marcaron a nuestro país.
En el vestíbulo del teatro del recinto de la Ciudadela, el filme con duración de 110 minutos y estrenado oficialmente en 1950, fue disfrutado por numerosos asistentes, quienes quedaron sorprendidos ante la vigencia de las muchas imágenes que reúne el documento fílmico y en el que cobran vida y movimiento los personajes a los que la gran mayoría sólo ha conocido a través de fotografías.
La película es considerada por los expertos uno de los primeros largometrajes documentales de la historia de México y cuya realización tardó ocho años, en los que Carmen Toscano comienza a catalogar el material filmado por su padre y posteriormente escribe un guión a manera de guía y pide ayuda a Manuel Bernal para realizar la narración.
Durante la función, el público no sólo pudo apreciar cómo lucía la Ciudad de México a principios del siglo XX, con calles tranquilas y hasta desoladas, con tranvías y muchos carruajes tirados por caballos, sino que también se admira parte de la infraestructura creada por el porfirismo, así como una Revolución que avanza desde provincia, en un juego de contrastes absolutamente actual.
Aparecen por momentos las filmaciones que Toscano realizó en lugares públicos y privados de personajes como Madero, Carranza, Zapata, Villa, Calles y Obregón, mostrando rasgos de su personalidad que trascienden el silencio de las tomas y permitiendo al público capturar rasgos inconfundibles en sus miradas y lenguaje gestual.
Para la edición de Memorias de un Mexicano, filme declarado documento histórico por la UNESCO en 1960, Carmen Toscano recopiló material de películas de su padre como Historia completa de la Revolución, que abarcó varias entregas, desde 1910 hasta 1935.
Destaca la evolución histórica que van adquiriendo las secuencias, mostrando a la par de los personajes y acontecimientos, los cambios que se van produciendo en los mexicanos, en sus ciudades, sus vestimentas y tradiciones, mostrando, entre líneas, que más allá de las circunstancias políticas es la gente la que construye ese México verdadero alejado de banderas y partidos.
Sin embargo, no faltan las imágenes de las distintas facciones políticas, los eventos con organización casi virreinal de Porfirio Díaz, así como las reacciones por los asesinatos de Madero y Villa.
El público celebró el final de la cinta, así como las secuencias que se alternan con los acontecimientos publicados a ocho columnas en los encabezados, y donde se muestran las costumbres de un pueblo que sigue organizando, en medio del caos, sus fiestas, bodas, festivales y celebraciones patrias.











