Ankara.-Equipos de rescate de Turquía extrajeron a los últimos cinco cadáveres de los trabajadores sepultados en la mina de Ermenek (centro) hace 38 días, informó hoy el diario Hürriyet Daily News.
Los reportes de las investigaciones indicaron como causa directa del colapso de la instalación a la acumulación de agua en conductos obsoletos.
El gran volumen del líquido provocó el derrumbe de una sección del pozo y dejó atrapados a 375 metros de profundidad a 18 obreros.
Según los expertos, las galerías excavadas eran incapaces de soportar tanta presión.
De acuerdo con el rotativo, los últimos cuerpos fueron recuperados anoche.
Las autopsias de los 10 primeros mineros extraídos señalaron como causa de la muerte el envenenamiento con gases.
Indicaron, además, que ocho de ellos -encontrados unos junto a otros- lograron trepar una pared donde esperaron la ayuda durante 15 horas antes de morir.
Las labores de rescate avanzaron a un ritmo demasiado lento, ante lo cual las autoridades argumentaron que la mezcla de agua y tierra dificultó el drenaje.
Por su parte la población turca denunció en repetidas oportunidades la deficiente seguridad del lugar, así como las pobres condiciones de trabajo de los mineros.
Algunas de las quejas sobre aluden a que los gerentes solo permitían un descanso de 15 minutos y los obreros debían pasar su horario para la comida en el interior de la excavación.
Varios expertos destacaron que la instalación no tenía una cámara de refugio, dispositivo ideado para la supervivencia de los trabajadores en caso de accidentes.
En mayo pasado, 301 personas perdieron la vida en un accidente en la mina de carbón de Soma (oeste), la mayor tragedia de ese tipo en la historia de este país.
Después de aquel incidente, los turcos denunciaron al Gobierno por los recortes en el presupuesto destinado a la seguridad y las irregularidades en el cumplimiento de las normas de protección tras la privatización de las instalaciones mineras.









