En su mayoría, el grupo Legislativo del PRI del Congreso del Estado de Puebla, avaló la Reforma Constitucional del Artículo 24 en el que el texto reformado dice que toda persona tiene derecho a la libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión, y a tener o adoptar, en su caso, la de su agrado. Esta libertad incluye el derecho de participar, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, en las ceremonias, devociones o actos de culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta penado por la ley.
Texto que modifica la redacción original que a la letra dice; Todo hombre es libre para profesar la creencia religiosa que más le agrade y para practicar las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo, siempre que no constituya un delito o falta penados por la ley.
En este sentido el Diputado priísta Lauro Sánchez López señaló que el nuevo texto está otorgando un estado y un clima social más laico y propositivo, pues una característica esencial del Estado laico, es la libertad de conciencia y la plena libertad ética civilizante.
Por lo que lejos de acotar o eliminar derechos o libertades, la reforma está generando reivindicaciones, largamente anheladas por grupos sociales y personas, que hasta hoy, se han sentido al margen del amparo de la máxima legislación, grupos que han luchado por libertades que por resistencias ideológicas o morales conservadoras no han alcanzado el estatus de derechos garantizados, y por tanto no cuentan con la protección constitucional.
Por lo anterior, Lauro Sánchez exhortó a quienes legítimamente defienden el pensamiento liberal, a que lean detenidamente, de forma crítica y complementaria, las reformas a los artículos 40 y 24 constitucionales.
Por su parte el Diputado del PRI, Gerardo Mejía Ramírez sé manifestó en contra de esta Reforma y señaló que estos cambios constitucionales no eran necesarios dado que en sí mismo el texto original del artículo proclama la libertad de culto y el reformarlo podría dar pauta a subsecuentes reformas que perjudiquen la laicidad de la educación pública.
Por su parte, el Diputado del Revolucionario Institucional Ramón Felipe López Campos hizo un llamado para refrendar un entorno libre y de pleno respeto a la multiculturalidad y la pluralidad y que la aprobación de esta no se debe tornar en ningún sentido con tintes de violencia, dado que la apertura y la tolerancia han marcado a los diputados de esta legislatura.
Por último dijo que con esta decisión se consolida la República y se reconoce el pleno respeto a la libertad religiosa y que dicha reforma no es vinculante, por lo que no afectará lo estipulado por preceptos constitucionales, tales como el artículo tercero además de que el Estado mexicano reconocerá a la par, las convicciones de ética, filosóficas y de conciencia, y afirmó que un Estado laico jamás irá en contra del derecho de los habitantes para que ejerzan las libertades religiosas y las convicciones éticas que nuestro marco legal les garantiza.



