Washington.-Un club de golf del presidente norteamericano, Donald Trump, en el estado de Nueva York despidió el pasado día 18 a una decena de trabajadores latinoamericanos sin documentos, divulgó el diario The Washington Post.
Los afectados fueron convocados por los responsables de recursos humanos de la instalación, ubicada en el condado de Westchester, y posteriormente expulsados de sus puestos.
Según el periódico, que aseguró haber hablado con los trabajadores y su abogado, la medida se debió a la situación irregular que presentan en Estados Unidos.
Publicó además que este negocio de Trump, parte de 16 campos de golf y 11 hoteles administrados por sus hijos Donald Jr. y Eric, dependía de esas personas sin papeles.
Citado por el rotativo, Eric Trump aseguró que están haciendo grandes esfuerzos para identificar a los empleados que han aportado identificaciones falsas con el fin de lograr un trabajo.
Manifestó que esa era una de las razones por las cuales su padre ‘está luchando tan duro por una reforma migratoria’, aunque en ese tema el mandatario es blanco de críticas constantes dentro y fuera del país.
El pasado 7 de diciembre, la inmigrante guatemalteca indocumentada Victorina Morales aseguró que no se arrepiente de haber revelado su trabajo en el club de golf del gobernante, en Bedminster, Nueva Jersey.
Me siento mal, mucha gente me señala ahora, pero no me arrepiento de lo que hice, comentó la mujer, de 45 años de edad, al diario New York Times, que un día antes hizo pública la denuncia.
De acuerdo con ese medio, dicha propiedad emplea a trabajadores sin papeles, quienes entre otras tareas, limpian la casa del jefe de Estado o se encargan de la ropa interior de la familia presidencial.
Reportes de prensa recordaron que Trump siempre aseguró que nunca había tenido a inmigrantes ilegales en nómina, de lo cual hizo gala en su campaña por llegar a la presidencia y posteriormente en el cargo.
Además, sostuvieron que de realizarse una investigación federal, Morales y otros trabajadores irregulares podrían recibir visados especiales como víctimas de crimen o de tráfico de personas, por tratarse de testigos.
Ninguna de las víctimas podría ser encausada como criminal, sino que sería la empresa la responsable, añadieron.








