Washington.-La mayoría republicana en la Cámara de Representantes estadounidense presentó hoy su proyecto presupuestal para el próximo año, donde solicitan un incremento en los gastos militares a la par de recortes en programas sociales y la atención sanitaria.
El texto recaba unos 90 mil millones de dólares para encarar las operaciones castrenses de Washington en ultramar, monto superior a los 58 mil millones pedidos por el presidente Barack Obama.
El anteproyecto presentado por Tom Price, presidente del Comité de Presupuesto de la Cámara baja, exige fuertes recortes en materia social, así como recomienda a todos los comités de esa instancia encontrar una forma de derogar el financiamiento del ObamaCare, la ley de reforma de salud de la actual administración demócrata.
Explica el texto que la eliminación de subsidios para pacientes que requieren atención médica y la privatización parcial de los programas de Medicare y Medicaid significaría un ahorro de dos billones de dólares para 2024.
Los republicanos defienden que su plan presupuestario conseguirá equilibrar las arcas estadounidenses en la próxima década, con la consiguiente reducción de gastos en unos 5,5 billones de dólares en comparación con las proyecciones actuales. Price señaló que se impodrá un tope presupuestario de 1,017 billones de dólares para el gasto en el año fiscal que comienza el próximo 1 de octubre.
Por su parte, el presidente Barack Obama criticó la propuesta republicana por la ausencia, a su juicio, de planes de inversión en educación, infraestructura, investigación y defensa.
No es un presupuesto que refleje el futuro. No es un presupuesto que refleje crecimiento. Tampoco ayudará a las familias de clase media a mantener la seguridad y la estabilidad, argumentó el mandatario este martes en la Casa Blanca, tras recibir en el Despacho Oval al primer ministro irlandés, Enda Kenny.
El 2 de febrero, Obama presentó al Congreso su solicitud de presupuesto para el año fiscal 2016, que asciende a casi cuatro billones de dólares, y que incluye una elevación en el gasto público y reajustes en la política tributaria a fin de que los ricos paguen mayores impuestos, a lo cual se oponen los conservadores.
Con esta propuesta, el mandatario pretende incrementar en 74 mil millones de dólares -para el Pentágono y programas domésticos- el límite establecido para los gastos en un acuerdo que alcanzó en 2011 con el liderazgo republicano en la Cámara de Representantes.











