Se cierne represión sobre dirigentes del Movimiento Antorchista

0

Abel Pérez Zamorano

En sus análisis económicos el ingeniero Aquiles Córdova Morán, ilustre egresado de la Escuela Nacional de Agricultura, Chapingo, ha elaborado una sistemática y profunda crítica del neoliberalismo, deduciendo de ahí la necesidad de un nuevo modelo económico, que privilegie el bienestar social. Concretamente, reorientando el gasto público hacia los sectores populares, menos impuestos a los más pobres, y más a quienes más ganan (régimen fiscal progresivo); generar empleos suficientes, bien remunerados, permanentes y con las prestaciones de ley. Pero no se ha quedado en la teoría. Ha ido más allá, a las implicaciones políticas que ello conlleva: sabiendo que todo esto lo deciden diputados y gobierno, el poder del Estado, ha luchado por el acceso del pueblo al poder, pues de no hacerlo quedará condenado a seguir solo denunciando y protestando. Su conclusión: no basta cambiar el partido, sino la clase en el poder, o una alianza de clases progresistas.

En congruencia, desde hace 45 años, siendo profesor en el Departamento de Economía Agrícola de la ENA, se propuso organizar y educar al pueblo, para que acceda al poder, y ha venido construyendo el Movimiento Antorchista Nacional, con más de dos millones de agremiados y presencia en todos los estados de la República; el movimiento social más articulado y consciente de México; con claridad de objetivos y de los medios para alcanzarlos, siempre dentro de la ley, no obstante la leyenda negra que sus críticos han creado para desprestigiarlo. El ingeniero Córdova es, sin duda, un auténtico líder popular sensible y honrado, lo que le ha ganado el respeto, agradecimiento y aprecio sincero de millones de mexicanos, y también el odio de caciques y personeros del actual orden social.

En los días que corren, y coincidiendo con esa visión de país, otro importante líder popular, el ingeniero Juan Manuel Celis Aguirre (también egresado de Chapingo) y la doctora Soraya Córdova Morán, dirigentes del Movimiento Antorchista Poblano (MAP), se propusieron crear un partido estatal con registro. El 4 de octubre pasado solicitaron ante el Instituto Electoral del Estado (IEE) su reconocimiento como Asociación Civil, con derecho, por tanto, a convertirse en partido, petición que el Instituto aprobó por escrito el día 17; el proceso continuó durante los casi cuatro meses siguientes, período en el que personal del IEE asistió a las asambleas, dio fe de las mismas y de la legalidad de las afiliaciones, integró el expediente y certificó que en cada evento se cumplieran los ordenamientos legales. Puebla tiene 26 distritos locales; la ley exige realizar asambleas en al menos 18, y mostrar físicamente la afiliación de 11 mil 829 poblanos legalmente acreditados, pertenecientes a 145 municipios. El MAP realizó todas las asambleas, y más: en 23 distritos (de las cuales el IEE levantó y entregó las correspondientes actas circunstanciadas que acreditan su validez), afiliando a 16 mil personas de 176 municipios; por si faltara, afilió a 24 mil más (40 mil en total), aparte de los oficialmente requeridos. Una verdadera hazaña.

Pues bien, cubiertos sobradamente los requisitos en tiempo y forma, y realizada el domingo 26 de enero la asamblea local constitutiva, donde se eligió Comité Ejecutivo (en presencia de inspectores del IEE), sorpresivamente, el 3 de febrero el nuevo presidente del IEE, luego de ¡dos días de ocupar el cargo!, anunció, como rayo en cielo sereno, que el Consejo General no autorizaría el registro porque ¡la solicitud había sido entregada de forma extemporánea! Luego de ¡cuatro meses de trabajos conjuntos! y de agotado el proceso y haberlo avalado ellos paso a paso.

No tardó en aparecer la mano que mece la cuna. Ante la justísima protesta del MAP, y el anuncio de una movilización de sus agremiados, el gobernador Luis Miguel Barbosa declaró que enfrentarían todo el poder de la ley. El 5 de febrero dijo que: “no dialogaría con Antorcha […] que sus conductas fácilmente pueden tipificarse como delictivas (sic) […] y juró que se investigarán a fondo […] caiga quien caiga” (statuspuebla.com.mx, 11 de febrero). Una verdadera autoinculpación que exhibió a quien está detrás de la resolución del IEE, en lenguaje propio de quien se asume como fiscal, juez y verdugo, amenazante personaje trino.

Los ciudadanos que ejercen su derecho a formar partido se manifestaron el jueves 6 de febrero en número de 20 mil, y anunciaron que elevarán su queja ante el Tribunal Electoral del Estado, y a instancias superiores. La respuesta, nuevamente, llegó pronto: menudearon notas periodísticas de indudable manufactura gubernamental, diciendo que “se investigaba a líderes de Antorcha por huachicol y lavado de dinero”. El Secretario de Gobernación poblano, David Méndez Márquez, declaró que el gobierno “analizaba” la manifestación, por si Antorcha había violado la ley, para “sancionarla”. Visto con cuidado, Puebla es un laboratorio de lo que Morena pretende en el país, porque igual que Barbosa, AMLO intenta hoy someter al INE, para impedir el registro de partidos que no sean de su gusto. Esta es la democracia de la 4T.

La persecución gubernamental contra el ingeniero Córdova y los dirigentes del MAP no es contra una persona (ello solo en la forma y en la superficie): es un atropello a la legalidad; una injusticia contra el intento más exitoso de organización popular hoy en día; es acallar la voz más lúcida que ha tenido el valor de levantarse contra la monstruosa acumulación de la riqueza y la pobreza masiva; que ha venido cuestionando con energía al neoliberalismo depredador. Los mexicanos demócratas y dignos, intelectuales, estudiantes, trabajadores, deben protestar contra este atentado. En primer lugar los miles de beneficiados con viviendas gracias a la lucha encabezada por el ingeniero Córdova Morán en todo México; los cientos de miles de jóvenes que han elevado su cultura, que cuentan con instalaciones deportivas y participan en las Espartaqueadas, en concursos nacionales de teatro, poesía, ajedrez, y tantas otras actividades culturales. Millones se han beneficiado con clínicas, energía eléctrica, pavimento y caminos rurales, o disponen de una escuela, gracias al esfuerzo encabezado por este hombre ejemplar. Dejar pasar este atropello es permitir, por omisión, que se entronice una dictadura, un verdadero Leviatán, que termine avasallando a la nación entera y nulificando las garantías constitucionales. México corre peligro.

Para concluir, viene aquí a cuento la poesía de Martin Niemöller, referida por el ingeniero Córdova en Tecomatlán el pasado fin de semana: “Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista. Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata. Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista. Cuando vinieron a buscar a los judíos, no pronuncié palabra, porque yo no era judío. Cuando finalmente vinieron a buscarme a mí, no había nadie más que pudiera protestar”. Así, es hora de que el pueblo proteja a los suyos, reclame su derecho y abra paso al progreso que tanto necesitamos.

Leave A Reply

Your email address will not be published.

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.