Tal y como lo anticipamos, la producción industrial se desaceleró en el primer trimestre del año, tras reportar un aumento de 1.4% respecto al mismo lapso del año anterior, manteniéndose por debajo de su ritmo de crecimiento potencial y del aprovechamiento integral de su capacidad instalada, señaló Manuel Herrera Vega, Presidente de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos.
El encarecimiento del dólar y su impacto sobre los costos de producción (México importa alrededor de 350 mil millones de dólares de bienes de uso intermedio y de capital anualmente); la débil respuesta del mercado interno; la caída en los precios del petróleo y el descenso en la producción minera; el menor dinamismo del sector construcción y la polarización en el comportamiento de las especialidades de la industria manufacturera, explican el debilitamiento de la actividad industrial, pese al extraordinario comportamiento del sector automotriz en materia de producción, ventas y exportaciones.
“El menor ritmo de crecimiento mostrado en el primer trimestre del año y el desempeño de la economía estadounidense por debajo de lo esperado, indican que 2015 será un año cargado de desafíos para la economía y el sector industrial”, apuntó el líder de los industriales en México.
Por ello, señaló, mantener el crecimiento, lograr un desempeño más balanceado entre las especialidades industriales y concretar a la brevedad posible la estrategia industrial que nos permita recuperar el terreno perdido y relanzar al sector fabril a nuevos horizontes en materia tecnológica, de competitividad y dinamismo, son tareas que no admiten demoras.
Herrera Vega apuntó que “esperamos al finalizar 2015 que la actividad industrial reporte un crecimiento de 3.4%. Si bien se trata de un avance respecto al año anterior, nos mantiene con un dinamismo menor al que podemos y debemos alcanzar a partir de una Política Industrial que fortalezca a las empresas micro, pequeñas y medianas, restituya cadenas productivas y ofrezca un renovado impulso a la innovación y al desarrollo tecnológico”.
“Nuestra economía y la actividad industrial disponen de capacidad para acelerar el paso y alcanzar crecimientos de 5 a 6% anuales en la generación de riqueza. Una Política Industrial moderna e integral, así como el fortalecimiento del Estado de Derecho, son condiciones indispensables para lograrlo”, agregó.
El Presidente de CONCAMIN concluyó refrendando el compromiso de la industria confederada en México a favor del diálogo para construir una Política Industrial a partir del consenso entre trabajadores, autoridades e industriales.






