México.-El procurador general de la República (PGR), Jesús Murillo, reconoció hoy que será difícil reconocer los restos enviados a la Universidad de Innsbruck, Austria, que se supone corresponden a los normalistas desaparecidos en Iguala, Guerrero.
Sus declaraciones siguieron al informe del Instituto de Medicina de esa universidad, que concluyó que el calor eliminó el material de ADN de las muestras recopiladas en un vertedero del municipio guerrerense de Cocula.
Declaraciones bajo interrogatorio de sicarios del grupo criminal Guerreros Unidos aseguran que allí fueron ultimados e incinerados los normalistas de la escuela de Ayotzinpa, reprimidos y secuestrados en Iguala en la noche del 26 al 27 de septiembre.
Karam dijo que desde el primer momento se supo que era difícil corroborar la identificación de los 43 jóvenes, dado el grado de calcinación.
Hasta ahora, solo ha podido comprobarse, por los restos conseguidos, que uno de ellos fue efectivamente asesinado, por lo cual ya no se le considera oficialmente desaparecido.
El titular de la PGR indicó que el laboratorio austriaco solicitó autorización para procesar las muestras que quedan mediante el procedimiento denominado Secuenciación Masivamente Paralela. Nos pide autorización porque dice que en el procedimiento es posible que se agote, apuntó.
«Pero si la evidencia no nos da pruebas realmente, entonces no es evidencia. Ya autorizamos a Innsbruck que haga todo lo necesario para obtener todas las posibilidades», pese al riesgo de la perdida de la evidencia, enfatizo.







