Cuando se rompen los paradigmas del mercado, porque el cliente no quiere parecerse a los demás, se crea una identidad diferente, afirmó Emilio Bustamante González, coordinador de proyectos de identidad en la empresa Ideograma Consultores.
En el marco del 20 Aniversario del Colegio de Diseño Gráfico de la Facultad de Arquitectura de la BUAP, explicó que la identidad es como el cuerpo humano, las personas al nacer están desnudas por lo que son igual que otras, pero al colocarse accesorios, ropa y tatuajes, comienzan a ser diferentes. Lo mismo sucede con las marcas, que se visten de elementos para ser diferenciadas de otras.
La imagen es la idea que los demás se construyen de un individuo, mientras que la identidad es la misma y no cambia; por ejemplo, Saddam Hussein tuvo tres imágenes: cuando tomó el poder, al ser capturado y sentenciado, pero su identidad no se alteró.
Señaló que la identidad lleva a la personalidad de la marca y está conformada por tres elementos sustanciales: esencia, diferencia y relevancia. «El primero integra el cómo soy y cómo me llamo». Para ejemplificar el primer aspecto, dijo que las marcas forman toda una ideología y estilo de vida alrededor de ellas, tal es el caso de Harley-Davidson, dirigida a rockeros y aventureros.
En el cómo me llamo, agregó, el nombre tiene relación con un símbolo, por lo que se puede identificar a una marca a través de un círculo o ciertas formas geométricas. Aquí también interviene el logo, el cual lo es todo, incluso la señalización tiene elementos de identidad que sirven para ubicar a una empresa y reconocerla.
El segundo elemento sustancial es la diferencia, que traducido es cómo quiero ser recordado, «en este punto entra el posicionamiento en el mercado, por los colores de identidad, papelería y gafetes», indicó el diseñador.
Al referirse al posicionamiento destacó: «No compramos gas, compramos calor; no compramos boletos, compramos diversión; no compramos periódicos, sino noticias; no tenemos productos, creamos posicionamiento».
El tercer elemento que es la relevancia, entra en acción al enfocarse a una determinada audiencia, ya que las marcas se construyen poco a poco y tienen que estar dirigidas a un mercado específico. «Una firma o nombre no lo dice todo, hay que contextualizar una marca para ubicarla».
Bustamante González finalizó su intervención invitando a los estudiantes a hacer las cosas que les apasionen, no dejar de imaginar, romper hojas y tirarlas a la basura al realizar un diseño.









