HIPÓLITO CONTRERAS.-/
Quienes se perfilan para el 2018 no están viendo nada, no perciben la grave crisis en el país y la enorme inconformidad que se está levantando en diversos sectores de la población, veo un país convulsionado, no veo cómo llega el país a un proceso sin mayor problema frente al deterioro que hay, afirmó el ex diputado federal Gerardo Fernández Noroña.
Comentó que Peña Nieto tiene políticamente los días contados, “no veo cómo se aguante lo que está pasando en el país”..
Informó que se ha formado un frente de organizaciones que participarán en la manifestación del 18 de marzo, creo, dijo, que la desobediencia civil es la estrategia, no se puede acordar con el represor que deje de reprimir.
Reiteró que la desobediencia civil es el camino, que la gente por ejemplo deje de producir en cualquier lugar, si el pueblo no se mueve, no se mueve nada, en Cananea, señaló, los trabajadores llevan 8 años en lucha y no se han muerto de hambre, los del SME están por llegar a 5 años de resistencia, los de Mexicana siguen en ese estilo y no se han muerto de hambre, no es cierto que la gente se va morir de hambre si para cinco días, tiene que romper sus miedo a la represión, si el pueblo se rebela la posibilidad de represión disminuye o desparece.
Comentó que en Puebla es imposible meter al corralón a 400 mil vehículos que no verificaron, la solución, dijo, es la desobediencia civil.
En otro tema, afirmó que sigue el proceso de privatización del agua, se le quiere dar toda la infraestructura creada por el Estado Mexicano a los particulares, no sólo se hace del agua mercancía, sino lo que década se ha construido se le da a los amigos de los gobernantes en turno para que hagan negocio y quien no pueda pagar el agua al precio comercial que le fijen, se la quitan, lo que es una aberración, el agua es un derecho humano fundamental.
Indicó que el proceso de privatización del agua no debe ser aceptado bajo ninguna circunstancia, para producir un vehículo, destacó, se necesitan 500 mil litros de agua, se usa tierra de vocación agrícola, se importa la mitad de los alimentos, pero los gobiernos se enorgullecen por la producción de autos.








