Para conservar hay que conocer, porque de esta forma se podrá proteger el patrimonio arquitectónico, arqueológico, paleontológico, artístico y todo aquel bien mueble o inmueble que se demuestre tiene un valor histórico, afirmó Dolores Martínez Urralde, investigadora de la Dirección de Conservación del Patrimonio Artístico Inmueble del Instituto Nacional de Bellas Artes.
Durante su participación en el Primer Coloquio Internacional para la Conservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero, que se lleva a cabo en el edificio de la Aduana Vieja de la BUAP, la académica explicó el trabajo que realiza el INBA en diversos estados del país, para investigar, registrar y proteger edificios del siglo XX, entre los que está Puebla.
Comentó que no sólo se está trabajando en el Centro Histórico, sino también en la periferia en barrios, colonias y otros espacios urbanos, registrando la diversidad arquitectónica que tiene la ciudad, según su época de construcción.
Esto permitirá conocer también las modificaciones que se hacen a los inmuebles construidos durante diferentes épocas del Siglo XX, para evitar que se destruyan, porque tan importante es el patrimonio antiguo como el de la época actual, dijo.
Martínez Urralde detallo la normatividad que se está aplicando, donde no sólo se levantan datos, sino también registros fotográficos, que permitirán hacer comparaciones y cumplir con los objetivos de son identificar, proteger, rehabilitar y transmitir.
México determina sus acciones de acuerdo a las cartas internacionales que tiene firmadas con diversos países del mundo para proteger el patrimonio cultural, entre las que destaca la de Paris, que fue firmada por el Senado de la Republica, lo que le da carácter jurídico obligatorio.
En la mesa de análisis sobre Inventario y Catalogación, la maestra Wanda Hernández Uribe, investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia, comentó la aplicación que la dependencia realiza sobre la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticas e Históricas y la modernización en los sistemas para la catalogación.
En la legislación se prevé lo referente al equipo rodante como el ferrocarrilero, del menaje que en su estudio se demuestre su importancia histórica, así como los inmuebles y estaciones construidas hasta el siglo XIX, investigación en la que todavía falta mucho por hacer.
Se reveló que son 130 locomotoras de vapor las que están en las calles y montes sin que se hayan registrado, y que es necesario inventariar y catalogar con el fin de que se protejan.
En esta tarea destacó la participación social, que, dijo, es la mejor salvaguarda del Patrimonio y puso como ejemplo a vecinos de la Colonia Roma en el Distrito Federal que con sus denuncias han evitado la modificación de inmuebles.









