Alertan sobre riesgos de la Hipertensión Arterial Pulmonar

0
34

En el mundo, por cada hombre hay tres mujeres con Hipertensión Arterial Pulmonar (HAP), pues esta enfermedad es más frecuente en la población femenina, aseguró Guadalupe Espitia Hernández, médica neuróloga del Hospital 1° de Octubre del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

«La HAP es el aumento de la presión dentro de las venas y arterias del pulmón que obliga al lado derecho del corazón a trabajar de manera forzada, teniendo como consecuencia la disminución de la concentración de oxígeno en la sangre, lo que provoca fatiga y dificultad para respirar».
Las causas de esta enfermedad pueden ser genéticas o propiciadas por el consumo de anfetaminas, ingesta de tratamientos para bajar de peso, enfermedades reumatológicas y cardiacas congénitas.
Los principales síntomas son fatiga, dificultad para respirar, desmayo, dolor de pecho, palpitaciones, hinchazón de piernas y tobillos, tos y color azul en labios y piel. Estas molestias «no son específicas» de la enfermedad, pues pueden presentarse en padecimientos como asma, angina de pecho y trastornos del ritmo cardiaco, lo que ocasiona que haya confusión y retraso en la detección de la HAP, dijo la experta.
La sintomatología depende del nivel en el que estén los pacientes con HAP, por ejemplo, en la clase funcional 1, presentan molestias cuando hacen esfuerzos como correr o subir escaleras; en la clase funcional 2, hay fatiga o dolor de pecho al realizar actividades cotidianas como mover «bruscamente» una silla; en la clase 3, las fatigas se presentan al hacer actividades como bañarse o tender la cama, y en la clase 4, los pacientes son incapaces de efectuar actividades físicas, pues al menor movimiento falta el aire.
Espitia Hernández mencionó que no existe cura para este padecimiento pero con «un diagnóstico oportuno, tratamiento específico y cuidados especiales el paciente puede llegar a vivir 10 años más». Agregó que el tratamiento dependerá del tipo de HAP que tenga el paciente.
Entre las recomendaciones que dio la neuróloga a las personas con esta enfermedad está evitar bebidas alcohólicas, consumir alimentos frescos elaborados en casa, disminuir carbohidratos y grasas, hacer actividad física de acuerdo a la clase funcional a la que pertenezcan, evitar suspender el tratamiento, no usar remedios naturistas, acudir sólo con médicos certificados y utilizar simultáneamente dos métodos anticonceptivos, pues el embarazo pone en riesgo a las mujeres y a los hijos de varones con HAP.
«En el caso de las mujeres, los embarazos agravan la HAP debido a los cambios fisiológicos propios de la gestación. Y los hijos de hombres con esta enfermedad están en riesgo de heredar el padecimiento».
Agregó que la falta de conocimiento sobre esta enfermedad y la poca existencia de especialistas en HAP –aproximadamente en México hay sólo 25 médicos-, el diagnóstico se hace en etapas tardías, clase funcional 3 y 4.
«La mayoría de los pacientes se diagnostican, lamentablemente, cuando tienen palpitaciones o desmayos, que son por lo que llegan a las unidades de urgencias. Difícilmente vamos a poder hacer un diagnostico en una clase funcional 1 o 2».
La HAP afecta a hombres y mujeres de entre 20 y 60 años de edad. La esperanza de vida en México con esta enfermedad es de 10 a 15 años más después del diagnóstico.