Ante una crisis los sectores más afectados son el automotriz, hotelero y gastronómico

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Las consecuencias de la desaceleración económica en los mercados de consumo, se manifiesta en una crisis en el proceso de producción donde los sectores más afectados son el automotriz, hotelero y gastronómico, explicó el ingeniero Miguel Chávez Acevedo, docente de la Facultad de Ingeniería de la BUAP.

En la primera industria, no solamente se afecta a ésta, sino también a sus proveedores y subproveedores. “Al no existir demanda de estos productos, los empresarios suspenden actividades o realizan reducciones en los niveles de producción, por ende hay recortes de personal y varias consecuencias en cadena”.

El académico expuso que para solucionar este inconveniente, una de las alternativas que el gobierno podría considerar es la venta comprometida a acreedores, es decir, financiamientos muy bien calculados y digeridos por los solicitantes. Otra posibilidad es pensar en el mercado interno bajo programas de ventas con pagos diferidos.

Por lo tanto los desafíos de estas industrias son la competitividad de la innovación y el desarrollo tecnológico, al introducir ventajas comparativas con los competidores. En el caso del sector automotriz está la reducción de la contaminación, problemas de movilidad vial y los mercados en desarrollo; en la industria hotelera está el generar calidad en la oferta y los servicios de los destinos turísticos.

Por otra parte Chávez Acevedo planteó que ante este panorama los futuros ingenieros deberán considerar el autoempleo, además pueden insertarse como consultores, asesores para procesos de fabricación y docentes, en ésta última posibilidad deben tomar en cuenta sus competencias, por ejemplo el dominio de idiomas, especializaciones y nivel de experiencia.

Dijo que evaluar las competencias en un entorno técnico, tecnológico o financiero, conlleva a prepararse profesionalmente en cualquier área, ya que constantemente marcas y compañías luchan entre sí, al igual que las instituciones educativas.

Mencionó que para complementar la formación académica de los alumnos, la vinculación entre empresas y universidades es fundamental para combinar la práctica con la teoría, con la finalidad de que los estudiantes practiquen con hechos reales.