jueves , abril 15 2021

Apoyar desde la ciencia la conservación de edificios históricos, uno de los objetivos de investigación en Ingeniería-BUAP

Uno de los atributos que distingue a la ciudad de Puebla es su riqueza arquitectónica e importancia de su Centro Histórico, por lo cual fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1987. Proteger este acervo es uno de los objetivos de la investigación «Elementos precursores de intemperismo en el basalto de edificios históricos», que desarrolla la doctora en Ciencias, Margarita Teutli León, académica de la Facultad de Ingeniería de la BUAP.

Actualmente, los edificios del Centro Histórico de la capital poblana que tienen piedra expuesta exhiben áreas intemperizadas, que tienen eflorescencias y descamación, advierte la investigadora quien precisa que «el material colectado en estas partes intemperizadas demuestra que hay un alto contenido de carbonatos cuyo origen corresponde al polvo atmosférico».
Hace tres años, el equipo conformado por tres académicos titulares y estudiantes de servicio social, encabezado por la doctora Teutli León, se dio a la tarea de analizar muestras colectadas por gravimetría (carbonatos, bicarbonatos, cloruros), espectrometría (sulfatos, nitratos y fosfatos) y absorción atómica (metales), de edificios históricos como la Catedral de la Ciudad de Puebla, cuya obra data del siglo XVI.
-¿En qué periodos han realizado estos estudios y con qué metodología?, se le pregunta.
-Se ha trabajado desde el año 2009 en el tema. Para la colecta de muestras se realiza una inspección visual del sitio y una vez detectados los puntos intemperizados se procede a colectar el material fácilmente desprendible, el agua de lluvia se colecta en depósitos especiales, los cuales fueron instalados en el techo del edificio perteneciente al Colegio de Ingenieros.
La especialista en el tema, explica que la piedra expuesta de edificios históricos se ve afectada por polvo atmosférico que se deposita, y que en presencia de lluvia solubiliza sus componentes, propiciando así que éstos se incorporen en la matriz de la piedra. Posteriormente –dice- a través de ciclos de calentamiento y enfriamiento estos iones llegan a formar cristales que al crecer presurizan la estructura de la piedra provocando su fractura.
De acuerdo con los resultados de la investigación, edificios del Centro Histórico que tienen piedra expuesta ya presentan áreas intemperizadas, que debe ser tomado en cuenta para conservar la riqueza arquitectónica de la capital poblana, la segunda ciudad fundada durante el Virreinato de la Nueva España en 1531.
«En el Centro Histórico se presume que la lluvia debe tener características ácidas debido al volumen de vehículos que circula por sus avenidas; sin embargo, la lluvia no exhibe tendencias fuertemente ácidas ya que el polvo atmosférico suspendido tiene un alto contenido de carbonatos, lo cual al solubilizarse neutraliza la acidez del agua de lluvia», explica.
Y agrega: «La neutralización del agua de lluvia es buena, sin embargo el polvo depositado sobre edificios también puede favorecer el intemperismo de la piedra, ya que al contacto con el agua estos iones se solubilizan y penetran rápidamente en la piedra».
– ¿Cuáles son los riesgos en el mediano o largo plazo de no tomarse medidas al respecto?
-La degradación de la piedra perdiendo masa ya sea por exfoliación o por eflorescencia.
Las partículas que afectan estas estructuras arquitectónicas del Centro Histórico corresponden al polvo atmosférico, señala Margarita Teutli, quien explica que la lluvia tiene contenido iónico, de su interacción se solubilizan los iones presentes incrementando su concentración.
A la fecha, la citada investigación sólo se ha realizado como diagnóstico, debido a que las acciones para prevenir, controlar o revertir corresponden a arquitectos o ingenieros especialistas en preservación del patrimonio edificado.

 

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