jueves , abril 15 2021

El gobierno morenista ya mostró su verdadera cara

David Bautista Santiago.-

 

El pasado martes 23 de febrero de 2021, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que envió una carta a todos los gobernadores y a la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México. El objetivo de la carta es, según palabras del propio presidente, el de llegar a un acuerdo de facto, mediante el cual nadie, incluido el jefe del Ejecutivo Nacional, intervenga en el próximo proceso electoral. En junio se renovará la H. Cámara de Diputados: 300 diputados electos por mayoría, que estarán sujetos a la voluntad de la población, así como 200 plurinominales que se eligen por el sistema de representación proporcional; se elegirán 15 nuevos gobernadores, se renovarán los Congresos Locales y se elegirán 1,923 nuevos Presidentes Municipales. Hagamos notar ciertos sucesos, antes de pasar a la carta y a las observaciones de su contenido.

La dichosa carta fue presentada en una de las conferencias mañaneras, que se han convertido en el ambón, desde el cual se ha servido hasta ahora, durante el tiempo que lleva el presidente ejerciendo el poder, para calumniar, dividir a la población, desprestigiar, atacar, desestimar, ordenar, defender a los suyos y sobre todo seguir conservando la popularidad de él y de su partido. Son bastantes los ejemplos concretos para demostrar estas afirmaciones, pero mencionaré sólo algunos de los más recientes.

El jueves 18 de febrero, en el lugar mencionado, el presidente, con la frase “Ya chole”, desestimó las acusaciones de presuntos abusos sexuales cometidos por Félix Salgado Macedonio, senador con licencia y candidato de Morena a la gubernatura del estado de Guerrero. Justificó lo dicho y su postura, diciendo que había una campaña en contra del candidato por parte de los medios de comunicación, e hizo mención de la desestimación de la lucha que el año pasado dieron las feministas, en que, según él, aparecieron los más retrógradas, aprovecharse de la situación y así atacar a su gobierno. Parece ser que al presidente no le ha interesado, ni le interesa, lo que pase con la lucha de las mujeres toda vez que no se alinean a su postura y por la cobertura que les dan los medios de comunicación que se agruparon en su contra.

De igual manera, el mismo día 18 de febrero, el presidente celebró la resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), en la que dejará sin efectos las medidas cautelares que impuso Instituto Nacional Electoral (INE) el pasado 15 de enero, en las que se impedía al mandatario hablar sobre temas electorales en las conferencias mañaneras, y que, según él, eran para ejercer “censura” en su contra. Lo celebró porque el Tribunal resolvió a su favor, sin rechistar, cuestión que el presidente presidente siempre ha tomado como correcta, pues “favorece a su “proyecto”, a su régimen y al “pueblo”. Pero también como es costumbre, atacó a quien “actuó mal”, al que intentó censurarlo, al INE y a algunos de los consejeros que dicho por el presidente son parciales y que siguen favoreciendo a los neoliberales, a la mafia del poder y los conservadores.

El último hecho al que me quiero referir tuvo lugar el día 20 de febrero. Se trata de la entrega de Informes Individuales y el Informe General Ejecutivo de la Cuenta Pública de 2019 por parte de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), encabezada por el economista David Colmenares Páramo (nombrado para ocupar el cargo en 2018), presentados ante la Cámara de Diputados, en los cuales se fiscalizó y el uso de los recursos públicos en el primer año de gobierno de la actual administración. Esto provocó el descontento de López obrador pues dicho informe arrojó como resultado que el costo de la cancelación del aeropuerto de Texcoco costó por lo menos 331 mil 996 millones 517.6 mil pesos, el cual aún podría incrementarse. Este dato desmiente el costo de 100 mil millones de pesos que aseguró López Obrador que costaría la cancelación. La diferencia entre lo dicho por el presidente y lo informador por la ASF, es de 231 mil 996 millones 517.6 mil pesos, que representa un incremento de 232%.

El lunes 22 de febrero, nuevamente en la mañanera, el presidente descalificó el informe diciendo que era exagerado, estaban mal sus datos y que él tenía otros datos. Esto bastó para que el director de la ASF saliera a decir que “tal monto es menor a lo estimado inicialmente, debido a una deficiencia metodológica”. La pregunta que surge aquí es, ¿por qué sólo bastó la participación del presidente para que David Colmenares saliera a decir que hubo un error en la metodología?  ¿No se dieron cuenta durante todo el tiempo que les llevó hacer el informe? ¿Cuál es la fuente de los datos del presidente? Finalmente, ¿por qué Colmenares no exigió que el presidente demostrara que sus datos eran los correctos?

Posteriormente tocó el turno del secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Arturo Herrera, para continuar con la descalificación del informe de la ASF. En un video publicado en la cuenta oficial del Twitter del secretario, este mencionó que hay “errores básicos de contabilidad financiera, algo sorprendente en una institución tan profesional”, y que “se revisó el reporte de la ASF”, que, en un primer análisis, cuando menos el 75 por ciento de lo reportado respecto a la cancelación del NAICM, es erróneo”. Posteriormente, la Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum dijo que hay errores en el informe de la ASF sobre los cálculos en la capital, así como lo hizo en lo referente al aeropuerto.

Por último, el día 25 de febrero el primer mandatario envió una carta dirigida a la diputada Dulce María Sauri, presidenta de la Mesa Directiva, solicitando (más bien dando la orden de) una investigación, a fondo, de las equivocaciones de la ASF sobre el informe del costo de aeropuerto en Texcoco. Tachó el informe, sin más pruebas que sus palabras, de “tendencioso y falso”, En otras palabras, la ASF está en su contra y sirve a los intereses de los conservadores. Cabe mencionar que legalmente se tienen 30 días por reglamento para que las instituciones auditadas puedan efectuar las aclaraciones que a su derecho convenga, nada de esto se ha hecho hasta el momento, pues únicamente optó por atacar mediáticamente a la ASF.

Pasemos a la dichosa carta. Ésta no representa más que otra campaña del presidente en hacer creer a los posibles electores ajenos y propios, que el presidente es respetuoso a la democracia, del libre albedrío de los ciudadanos y que a él sólo le importa la paz. También para impedir que los gobernadores hagan proselitismo por sus respectivos partidos. Hoy envía la carta como antes presentaba el pañuelo blanco.

Pero seríamos muy ingenuos al pensar que el presidente no meterá sus narices en las elecciones que se avecinan, pues lamentablemente desde que llegó al Palacio Nacional comenzó hacerlo y, en los últimos meses, ha intensificado su campaña, pues han venido aumentando el monto de los apoyos económicos en los programas insignias de la actual administración; la aplicación de las vacunas contra la Covid-19, con fines políticos, recordemos que en este caso son los Siervos de la Nación (activistas de campaña del presidente López obrador) los que aplican las vacunas y no personal capacitado de los hospitales.

Tampoco olvidemos los ataques constantes contra aquellos que se atreven hablar, a pensar diferente o a contradecir al presidente, pues esto último tiene como consecuencia tratar de reducirlo o de desaparecerlo, mediante la aplicación facciosa del poder del Estado. Analicemos los resultados de estos dos años de gobierno de la administración, nos daremos cuenta que la 4T se reduce a prácticamente a… ¡nada bueno! Es hora de cambiar el rumbo, y podemos hacerlo con nuestro voto en las próximas elecciones de junio.

 

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