Bajar de peso implica disciplina y sacrificio, sin embargo, a menudo recurrimos a medicamentos o pastillas que prometen resultados rápidos pero que ponen en riesgo nuestra salud.
En el mercado se encuentran diversos tipos de pastillas para adelgazar, en las cuales la gente tiene un fácil acceso para conseguirlas, así lo explicó la licenciada en Nutrición y Ciencia de los Alimentos, Diana Couto Roldán, adscrita al Hospital General Regional No. 36 “San Alejandro” del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Puebla.
Entre la diversidad de pastillas se encuentran las que contienen fibras, que funcionan inhibiendo el apetito, ya que generan un incremento en el volumen del contenido gástrico al consumir alimentos sin que el organismo tenga la capacidad para absorberlos, es decir, así como entra la comida sale causando un estado de plenitud, pero las consecuencias que esto contrae es un intestino perezoso debido a la alta estimulación que se le da al intestino sin que sea necesaria.
Otras tabletas tienen sustancias diuréticas como la alcachofa o la cola de caballo, las cuales no ayudan a la quema de grasa y lo único que provocan es la pérdida de peso corporal pero a partir de una deshidratación.
También existen las inhibidoras de absorción de grasas; estas pastillas tampoco son recomendables porque provoca en las personas evacuaciones liquidas y toda la grasa que comen la desechan. Como resultado se genera una mala absorción de la grasa, diarreas frecuentes, mal control de esfínteres que conduce a una incontinencia que puede ser irreversible.
Las anfetaminas son otro tipo de medicamentos que no se venden sin receta médica. Éstas actúan a nivel sistema nervioso central inhibiendo la señal de hambre que envía el cerebro y la persona se mantiene sin apetito. Este tipo de tratamiento sólo se recomienda con algún trastorno específico o con una obesidad mórbida y bajo estricta supervisión médica.
En el consumo de medicamentos para adelgazar pueden causar irritabilidad, nerviosismo, ansiedad y afecciones al sistema nervioso, taquicardia, trombosis, derrame cerebral y hasta la muerte.
La nutrióloga comentó que el IMSS promueve la Jarra del Buen Beber y el Plato del Buen Comer, así como acudir con un especialista para llevar una alimentación sana.
Para finalizar, la nutrióloga Couto Roldán recomendó olvidarse de pastillas o medicamentos de marcas comerciales que dañan nuestra salud, “es suficiente la actividad física constante y llevar una alimentación sana y balanceada”, dijo.









