martes , noviembre 24 2020

Inició el seminario internacional por una cultura de paz: cómo suprimir la violencia contra las mujeres

No puede haber paz en el mundo si no hay paz en casa entre la pareja, con esta consigna desde 1919 la Federación Internacional de Mujeres Universitarias (IFUW, por sus siglas en inglés), inició la lucha por la defensa de los derechos humanos y la educación de las mujeres, señaló Patricia Galeana Herrera, Presidenta de esta organización.

Al inaugurar el Seminario Internacional por una Cultura de Paz: Cómo Suprimir la Violencia Contra las Mujeres, que realiza la IFUW y la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP, la también historiadora resaltó que gracias al programa de acción que ha realizado dicha Federación hoy existen setenta y cinco naciones miembro.
Al afirmar que la educación es el comienzo y la base para lograr un cambio efectivo, explicó que el programa de acción con el que ha trabajado la IFUW abarca la educación con tres fines: liberarse de la violencia, lograr la independencia financiera y forjar un futuro sustentable.
«Nuestra federación se une muy tempranamente a los trabajos de mujeres que abrieron brecha, para que hoy estemos aquí luchando por la defensa de los derechos humanos de las mujeres como un elemento fundamental para el desarrollo integral de los pueblos», puntualizó Galeana Herrera.
Por su parte Fernando Santiesteban Llaguno, Vicerrector de Extensión y Difusión de la Cultura de la BUAP, destacó la importancia de tratar temas como el de la violencia, porque, aunque en algunos lugares ha disminuido en otros ha empeorado, por ello, dijo, el esfuerzo que ha realizado la Federación Internacional de Mujeres Universitarias merece ser recompensado.
Luego de inaugurar el Seminario, Carmen Torres Monrroy, académica de la UNAM, al presentar su ponencia «El inicio de la violencia y su efecto en la vida de las mujeres», mencionó que ésta se originó desde el mito de la caída, donde le es dado a Adán el poder sobre el mundo.
Destacó que de este mito, perteneciente a la cultura occidental, surgen situaciones existenciales diferenciadas «que nos muestran que si no podemos lograr la igualdad, es porque no hemos hecho hincapié en un espacio único donde podemos trabajar, como la valoración».
Torres Monrroy expresó que «del origen, nace el poder patriarcal, la norma, violencia y culpabilidad al mismo tiempo; el poder es la primera forma que aparece con el principio de verdad y desde entonces hasta hoy en las diferentes ideologías todos tienen su verdad que surgió de la revelación divina».
De ahí también surgió la misoginia, el prejuicio más antiguo que el hombre logró construir moldeando siempre al poder político, religioso y social que reproduce desprecio y dominación hacia las mujeres, afirmó.
Finalmente la investigadora, resaltó que entre estas ideologías y los diferentes mitos está la repetición de las tradiciones, sin embargo el trasformar la ética ayudará a modificarlas.ç

 

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