domingo , enero 17 2021

La unión libre entre parejas responde a factores económicos

La unión libre entre las parejas es un fenómeno que apareció en la década de 1970 como una moda en la que los jóvenes decidieron no casarse religiosamente y más tarde tampoco accedieron al matrimonio civil. Tuvo su auge en Europa y fue expandiéndose a países desarrollados por rechazo a la obligatoriedad de los enlaces civiles, expuso el doctor Alejandro José Campos Azuara, profesor e investigador de la Facultad de Psicología de la BUAP.

Indicó que en la actualidad los involucrados deciden la unión libre en función a un desencanto por las instituciones y principalmente por razones económicas, puesto que las parejas ven el matrimonio como un gasto; hombres y mujeres en edad adulta no consiguen el trabajo deseado, por tanto no tienen los suficientes ingresos y optan por este tipo de enlace.
«Se debe más a razones económicas que ideológicas a pesar de la presión de las familias por una boda tradicional, pero al final el sujeto se ve obligado a solventar los gastos de la unión libre semejante al casamiento, dijo.
La preocupación en la sociedad, señaló, «no es la unión libre sino las madres solteras, porque cuando la relación amorosa se torna conflictiva da embarazos no deseados y en la unión libre difícilmente se obliga al hombre a proporcionar una manutención, por lo que las mujeres eligen asumir el rol de padre y madre al mismo tiempo».
En caso de separación, en la unión libre la única opción es marcharse, en cambio en el matrimonio existen varios tipos de divorcio en donde las obligaciones se deben cumplir ante la ley. Actualmente en Francia, después de seis meses de vivir juntos, las parejas en caso de separación están en su derecho de exigir pensión o compensación por el tiempo perdido, en el caso de México es después de cinco años, afirmó Campos Azuara.
La unión libre aumentó en jóvenes de secundaria y preparatoria, por la escasa información preventiva, por lo que el académico recomendó informarse sobre la orientación y planificación familiar, no sólo a los hijos sino también a los padres.
«La falta de información es un factor importante, en efecto no sólo hay embarazos prematuros sino también abortos. En algunos casos es evidente la ruptura familiar o, por el contrario, cuando los hijos confiesan que han iniciado su vida sexual, traen consigo algún preservativo o una falsa alarma de embarazo, los padres responden con cualquier tipo de violencia».
Finalmente afirmó que «a lo largo del tiempo no hay qué suplante la unión de una pareja, ya que ésta es el núcleo de la sociedad y la familia, sea cual sea la manera en la que se enlacen los involucrados. La relación amorosa en cualquiera de sus formas al final es un compromiso que genera discusiones en la pareja por no conocerse, en la que es difícil acoplarse pero no imposible si los dos acceden y la solución a estos problemas iniciales es la equidad de género».

 

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