Más de dos mil personas disfrutaron de los conciertos que la Orquesta Sinfónica Juvenil Carlos Chávez ofreció en el sureste mexicano

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Villahermosa, Tabasco. Con lleno total, en el Teatro del Estado Esperanza Iris de Villahermosa, Tabasco, en el que la cosmovisión de los mayas fue evocada por instrumentos de cuerda, metal, madera y percusión, concluyó la Gira de Conciertos 2012: Año del Mundo Maya que la Orquesta Sinfónica Juvenil Carlos Chávez (OSJCCH) realizó por tres estados del sureste mexicano, tres ciudades donde el lenguaje universal de la música convocó a más de dos mil personas, quienes seducidas por el talento de los 90 atrilistas que integran la orquesta, dejaron que el halo místico que envuelve a esta cultura prehispánica los envolviera.

Ante la presencia del gobernador de Tabasco, Andrés Granier Melo; su esposa, María Teresa Calles de Granier; Norma Cárdenas Zurita, directora del Instituto Estatal de Cultura, y Armando Torres Chibrás, quien asistió a la gira en representación de Enrique Barrios, coordinador nacional del Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM) del Conaculta, los integrantes de la OSJCCH emocionaron a las mil 350 personas que de pie agradecieron su visita a la capital de este estado.

La participación de los directores invitados: Jacob Tapia, David Pérez, Marcos Escalante y Manuel Piñera, becarios del Taller de Dirección de Orquesta auspiciado por el SNFM y el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), también agradó al público que reconoció su talento.

“¡Que bárbaros con que pasión lo hacen y qué jovencitos!”, “¡Queremos más actividades de este tipo!” fueron algunos de los comentarios generalizados después de esta presentación, en la que los solos de trombón, trompeta, oboe, flauta, corno y arpa durante el Huapango de José Pablo Moncayo y la de las percusiones en La Noche de los Mayas de Silvestre Revueltas, fueron ovacionadas con fervor.

A decir de Armando Torres Chibrás, también coordinador de bandas del SNFM, estas presentaciones dejaron un importante aprendizaje para la orquesta y los jóvenes directores, pues más allá de las marquesinas y la exposición ante el público, les permitió madurar cada una de sus interpretaciones hasta llegar a un nivel de excelencia.

“La comprensión del programa fue creciendo poco a poco desde los ensayos. El montaje de la Suite Canek es el mejor ejemplo de ello, al principio se abordó con un poco de suspicacia, pero después de revisar y adecuar los movimientos marcados por la partitura (dentro de los ensayos seccionales y generales), la pieza pasó de ser una obra de acompañamiento a una sinfónica, en la que se realzó el sonido de la jarana yucateca”, dijo.

Cubanerías sonó con mucha naturalidad, los ritmos fluyeron, la interpretación y la afinación llegaron a muy buen nivel, lo mismo que la dirección, la cual poco a poco ha ido madurando, gracias al seguimiento académico que se le da a cada uno de los becarios. “El maestro Enrique Barrios, después de la primera presentación en Izamal, Mérida, habló con los cuatro jóvenes directores. Les marcó algunos puntos en cuanto a su comunicación con los atrilistas durante el concierto y el manejo de la batuta, mismas que en el segundo y tercer concierto fueron tomadas en cuenta por los becarios”.

Asimismo, el también director de orquesta, Enrique Barrios señaló que esta gira forma parte del proceso de aprendizaje que los atrilistas y directores reciben por parte de programas académicos del SNFM al cual pertenecen. “Las giras de conciertos dan testimonio del trabajo realizado por el SNFM, a través del Programa Orquesta Escuela (POE) y el Taller de Dirección de Orquesta. Sin duda, recrean el quehacer de un músico profesional para que los jóvenes atrilistas reciban un entrenamiento muy cercano a lo que será su vida como instrumentistas de una orquesta sinfónica”, concluyó.