domingo , enero 17 2021

Ya no se puede basar el crecimiento económico sólo en productos primarios

No se puede basar el crecimiento de las economías tanto productiva como progresiva y de consumo, en productos primarios del petróleo, gas y minerales o bien impulsando monocultivos que quiten espacio a los granos tradicionales, porque puede generar más pobreza, que resolverla, señaló Jaime Ornelas Delgado, profesor investigador de la Facultad de Economía de la BUAP .

Durante su participación en el Tercer Seminario del Centro de Estudios del Desarrollo Económico y Social con la conferencia «Reflexiones sobre el desarrollo en América latina en un entorno de crisis general del capitalismo», analizó las consecuencias que tiene el Modelo Extractivista que sostiene gran parte del crecimiento económico de países latinoamericanos como Ecuador, Bolivia, Brasil, Perú y Chile, entre otros.
Este modelo, indicó el Doctor en Economía, en décadas anteriores fue el motivo de empobrecimiento, sin embargo, hoy los gobiernos progresistas consideran que las exportaciones de petróleo, gas y recursos minerales, como productos primarios, es lo que les permitirá lograr una distribución de la riqueza.
Esto, advirtió Ornelas Delgado, no sólo generará una mayor dependencia, como ya se demostró en el pasado. Quienes están basando su crecimiento en este modelo «han visto frenar su crecimiento por la caída del dinamismo de China y la India, que fueron un factor fundamental del aumento en la demanda de productos primarios»
Tampoco se puede basar la economía en los monocultivos como lo están haciendo países como Argentina y Brasil, que están cambiando los cultivos tradicionales por la soya. Esto está provocando que los pueblos carezcan de tierras para producir sus propios alimentos.
Destacó la importancia que tiene el lograr la soberanía alimentaria, apoyando las actividades del campo, porque esto evitará no sólo la dependencia, sino también las presiones que vienen del exterior.
Recordó que hace décadas, la lógica neoliberal que impera en México decidió que era mejor dejar de producir granos básicos, porque era más barato importarlos de Estados Unidos por la tecnificación y apoyos que tiene su agricultura, provocando la caída de la inversión en el campo mexicano.
Efectivamente se compraba maíz y trigo barato, pero los beneficiados eran las grandes empresas mexicanas y extranjeras. Ahora que se está produciendo combustible a partir del maíz, México se queda sin grano, no produce lo suficiente para satisfacer su demanda interna y el problema se agrava con la sequía que afectó los cultivos», finalizó el académico de la BUAP.

 

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