domingo , noviembre 29 2020

La Presunta Izquierda

Algo sobre la visita del Papa.
En estos días todo se refirió a la vista del Sumo Pontífice por nuestro país, los medios nacionales y las principales televisoras no dejaron pasar nada, su despliegue fue fenomenal, cubrieron hasta el más mínimo detalle, para que el pueblo creyente no se perdiera nada.
Nadie le quita el valor histórico a la presencia de Benedicto XVI por nuestro país, nadie pone en duda que la mayoría de nuestro pueblo es católico, nadie cuestiona la fe de la gente, tampoco su religiosidad. Sin embargo estos viajes papales, los han hecho siempre por diversas naciones del mundo.
México es un país fundamental para el vaticano, en América Latina somos junto con Brasil dos países con peso mucha influencia religiosa. Además de que celebramos todo, también existe una profunda identidad religiosa con la imagen de la virgen de Guadalupe. Como en ninguna otra parte del mundo, los mexicanos se volcaron para ver, celebrar, identificarse, llorar y presenciar la visita papal.
Cabe señalar que la inmensa euforia y el gran desbordamiento de las masas creyentes, no se vio como hace diez años, con Juan Pablo II.
Un señalamiento interesante, un buen número de jóvenes de clase media, de escuelas religiosas y universidades privadas, acudieron a presenciar este evento.
La derecha estuvo contenta, los grupos conservadores se sintieron bendecidos, la jerarquía católica quedo complacida.
El presidente Felipe Calderón Hinojosa, cumplió el protocolo de principio a fin, pero sus «rollos» dejaron más dudas que verdades, se paso de «lanza» y tiempo, busco justificar el combate en contra de los delincuentes, esperando la indulgencia del Papa.
Como soy «contreras» y nada me parece, debo decir que las imágenes no mienten, Calderón Hinojosa siempre quiso ser protagonista y verse en la foto, más que haber actuado como un digno representante de un país laico.

Sus funcionarios, familiares, invitados y personas VIP, fueron bendecidos y tocados por Benedicto XVI, mientras que el pueblo hizo vallas, grito porras, espero y trato de verlo aunque fuera de lejos.
Además estuvieron los tres aspirantes presidenciales (Andrés Manuel López Obrador, Josefina Vázquez Mota y Enrique Peña Nieto) en la misa principal, después de cinco años ahí juntos pero no revueltos, estuvieron Calderón y Obrador.
En fin, esperemos que los dos últimos mensajes de Benedicto XVI, sobre la violencia, la corrupción, la impunidad y las injusticias en México, no solo sean eso, buenos parabienes, sino que el gobierno y nuestra clase política, los entiendan y hagan posible que el país no siga su curso de tragedias y deje sin esperanzas al pueblo mexicano.

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