La Presunta Izquierda

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Lo más difícil está por venir en las campañas

 

En la última etapa de la recta final por alcanzar la Presidencia de la República, los tres candidatos se enfrentaran con todo, pondrán a tiempo sus relojes y apretaran fuerte en el último tramo, sin descuidar por ningún motivo el trabajo que deberán hacer sus estructuras partidarias para el día de la elección.

Ahora sí, se han calentado las campañas electorales y empiezan a definirse con más nitidez las posturas de cada uno de los tres principales aspirantes presidenciables, en donde los factores externos algunos presentes y otros impensables empiezan a jugar un papel interesante.

Es claro que los poderes facticos (televisoras, medios, iglesias, empresarios y alguna embajada) están acostumbrados a pactar y negociar con quien piensan ira a ganar, no les interesa otra cosa, más que salvaguardar sus propios intereses, sin embargo estas elites de poder político y económico, tampoco previeron la irrupción de los jóvenes estudiantes y una multitud con diversas identidades, que sin duda los pone medio nerviosos.

Nadie imaginaba que los poderes facticos pudieran tener un encontrón (intangible) con las multitudes juveniles, que hoy los  cuestionan.

También seguiremos viendo más acuerdos políticos con grupos de presión, como los llevados a cabo entre Enrique Peña Nieto y Manuel Espino, ex presidente nacional del PAN y líder del movimiento “Volvamos a empezar”. Desconozco cuanto le ayude y aporte este mesiánico miembro de la derecha mexicana a los priistas.

Además de las respuestas inmediatas del PRI ante su desprestigio, el manifiesto por un “México democrático”, el nuevo lenguaje y sus llamados sobre la tolerancia y no violencia, son una prueba.

Lo anterior sin dejar de mencionar, el deslinde del tricolor sobre cualquiera de sus ex gobernadores o miembros que se han visto involucrados en  actos de corrupción e impunidad, como el del ex gobernador de Tamaulipas, Tomas Yarrington.

Queda claro, no les gustan las protestas de los jóvenes, los ponen de malas, quieren que cuanto antes  terminen, cambiaron de estrategia y ahora resulta que el viejo PRI nunca existió y que de la noche a la mañana se han convertido en demócratas.

Mientras los priistas que controlan dicho partido, siguen haciendo lo que saben hacer  a ellos no les interesa dejar su pasado, la vieja política entrara en acción: obligaran a sus 20 gobernadores, sindicatos, organizaciones, sectores y grupos  a apretar el paso y tener todo listo para el 1° de julio.

Solo una cosa: los chavos que ayer (2006)  escucharon del fraude electoral en contra de AMLO y que hoy tienen credencial de elector, no aceptaran algo parecido a un nuevo fraude o imposición.

Por otra parte, los panistas se están desinflando, la aspirante panista no levanta, por más que hayan cambiado su imagen y mensajes. Tratan de levantarse y recuperar fuerzas, buscan que su partido se vuelque sobre su candidatura. Bueno ni el bravucón de Diego Fernández de Cevallos la apoya y el ex presidente Vicente Fox Quezada esta con el PRI.

Perdieron su oportunidad, saben que en  estas elecciones la gente no votara por ellos, les preocupa más sus espacios burocráticos, que el propio país. Aunque ande la esposa del presidente haciendo campaña por la candidata, su oportunidades se reducen día con día.

Tal vez por eso estén haciendo hasta lo imposible por jalar votos de donde sea, sus prácticas son las mismas que las priistas, están usando los programas oficiales de Progresa y Oportunidades para cooptar votos y obligar a las mujeres pobres a sufragar por los azules.

No se necesita y tampoco es válido que Vázquez Mota renuncie a su candidatura, los panistas como los priistas honestos solo necesitan diferenciar su voto y optar por López Obrador.

Finalmente, la campaña de Andrés Manuel López Obrador, ha estado creciendo, ganando puntos y en los últimos días dio un vuelco fundamental, que lo ha puesto de frente ante Peña Nieto. Si no comete errores, torpezas o la riega, sus posibilidades de triunfo estarán más cerca.

Obvio que no podrán dejar de lado el trabajo de sus estructuras electorales, cuidado de casillas y la operación política para lograr que todos salgan a votar y defender los sufragios.

López Obrador deberá traducir las plazas llenas en votos, ganar el próximo debate, respetar el movimiento de los jóvenes, evitar la inducción y cooptación, cuidar todas las casillas y defender los votos. Es el único candidato honesto que puede evitar que la olla de presión explote, no existe otra alternativa.

Un factor externo que juagara o puede ser determinante serán los chavos que han salido a las calles, si participan por la vía electoral,  cambiaran los escenarios, pero deberán evitar caer en las provocaciones y los actos montados que se hacen en su nombre.  Efectivamente, su irrupción en la vida social y política del país ha venido a oxigenar nuestra vida pública, ha generado nuevas expectativas de participación, nuestra democracia tuvo un respiro, sus exigencias han puesto contra la pared a los monopolios de la televisión, lo mismo que a las burocracias partidarias, pero tampoco pueden pensar que son únicos salvadores de la patria.

Ojalá que el calor de los reflectores y los micrófonos no los vuelvan protagonistas, tienen frente así, grandes retos que deberán procesar bien para evitar que su movimiento y las multitudes juveniles no truenen, se dividan o debiliten. Han generado varias expectativas que deberán ver más allá de las propias elecciones presidenciales.